
cuánto cobran los astronautas del artemis ii: sus sueldos te dejarán con la boca abierta
¿te imaginas viajar a la luna y que tu nómina sea igual que la de un funcionario? pues eso es lo que le pasa a los cuatro tripulantes del artemis ii, la primera misión con humanos que orbitará nuestro satélite desde 1972. reid wiseman, victor glover, christina koch y jeremy hansen no se forrarán con esta hazaña: cobran entre 90.000 y 150.000 euros al año, ni un céntimo más por el peligro.
la nasa no paga primas de riesgo ni horas extra cuando sales de la tierra. los cuatro son empleados públicos con contrato fijo, como un policía o un profesor, pero con traje espacial. el canadiense jeremy hansen, el único que no es estadounidense, tampoco se lleva un pastizal: su gobierno le da entre 97.000 y 190.000 dólares, algo más que sus compañeros, pero lejos de ser millonario.
a cambio tienen seguro médico, dental, de vida y vacaciones pagadas. y aun así, miles de personas compiten por una plaza. ¿por qué? porque serán los humanos que más lejos hayan estado del planeta, superando el récord de distancia marcado por el apolo 13. para ellos, eso vale más que cualquier nómina.
¿dónde están los millones? el sueldo real de los héroes del artemis ii
piensa que un youtuber de moda puede ganar más al mes que estos astronautas al año. no hay bonus por despegar, ni por orbitar la luna, ni por arriesgar la vida. la nasa aplica la tabla salarial del gobierno federal: cuanto más tiempo lleves en la agencia, más subes, pero hay un techo. ni siquiera el comandante wiseman se escapa.
la cosa cambia si miras a canadá: hansen, el piloto del modulo, puede llegar a los 190.000 dólares gracias a la escala de la agencia espacial canadiense. parece mucho, pero un ingeniero de silicon valley lo dobla sin salir del planeta. la clave está en que el sueldo no depende de la misión, sino del puesto.
sin horas extra ni peligro: así funciona la nómina espacial
¿te imaginas firmar un contrato que diga «si explota el cohete, tu familia cobra lo mismo»? pues así es. la nasa no paga horas extra por estar en órbita, ni tampoco prima por posible muerte en el vacío. los días de entrenamiento, los de lanzamiento y los de vuelta valen lo mismo: cero euros más.
lo único «extra» es el seguro de vida básico que ofrece cualquier empleo público. y aun así, cuando abren convocatoria se presentan más de 18.000 candidatos por unas diez plazas. la razón: el prestigio de pasar a la historia como los próximos «apolo».
¿por qué miles quieren ser astronautas si no pagan bien?
la respuesta es más sencilla que un cohete: serán los primeros humanos en ver la luna desde tan cerca desde hace cinco décadas. superarán el récord de distancia marcado por el apolo 13 y su foto desde allí batirá likes hasta el infinito. para muchos, eso ya es un premio que no se puede comprar.
además, el currículum queda «chupado» para siempre: conferencias, libros, cargos en la nasa... el dinero llega después, pero nunca en la misión. la motivación es pura exploración, no la nómina. y eso, para un adolescente que sueña con las estrellas, sigue siendo el trabajo más guay del universo.
