Criopreservar mejillones de 1 mm: el truco gallego que salva el mar

Criopreservar mejillones de 1 mm: el truco gallego que salva el mar

  • NeoLynx
  • Abril 4, 2026
  • 2 minutos

Imagina congelar un bebé mejillón del tamaño de una pista de criopreservación y que, al despertar, siga vivo y fuerte. Pues un equipo de científicos gallegos lo acaba de hacer con mejillones de apenas 1 mm. El logro, liderado por Estefanía Paredes, Alba Lago y Jesús Souza desde la Universidad de Vigo, abre la puerta a salvar la acuicultura mientras el planeta calienta.

La producción europea de mejillón se ha hundido de 600 000 a 480 000 toneladas desde 1990. Galicia, que produce el 60 % mundial, depende casi por completo de la semilla natural. Ahora podrán guardar larvas en el banco de congelados y usarlas cuando haga falta, sin exprimir más el mar.

Cómo congelar un mejillón sin matarlo

El equipo ha creado un protocolo que cubre todo el ciclo larvario: desde las primeras 24 h tras la fecundación hasta juveniles de 45 días. Antes de congelar, afinan la salinidad, la temperatura y la comida para que los pequeños estén en plena forma.

Lo más sorprendente: si das de comer a las larvas justo antes de congelar, sobreviven más y salen más gorditas al despertar. Hasta ahora pensaban que la comida generaría cristales de hielo mortales en su tripita, pero la realidad ha sido todo lo contrario.

Menos presión sobre los bancos naturales

Con este método se pueden almacenar millones de larvas en momentos de abundancia y soltarlas cuando el mar lo necesite. Así se reduce la presión sobre los bancos naturales y se recuperan poblaciones que están a punto de colapsar.

Además, los productores podrán planificar mejor sus cosechas, olvidándose de depender exclusivamente de la semilla salvaje que un año abunda y al siguiente desaparece.

De mejillón a almeja: el mismo truco vale para todas

Estefanía Paredes avisa: el mejillón es solo el modelo de prueba. Si funciona con él, el mismo sistema servirá para congelar almejas, berberechos y otras especies que llenan nuestras neveras y mantienen el equilibrio ecológico del litoral.

El proyecto forma parte del Programa de Ciencias Marinas de Galicia, financiado con fondos NextGenerationEU. El objetivo: convertir a la comunidad en un superhéroe europeo de la biotecnología marina mientras el cambio climático aprieta.