
cottage pie: el pastel de carne que todos los teens quieren probar
cottage pie es un pastel de carne típico del Reino Unido, muy querido por los más jóvenes. Se elabora con carne picada de ternera, verduras y un suave puré de patatas que se gratina al horno.
Ingredientes para 4 personas:
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 1 rama de apio (opcional)
- 500 g de carne picada de ternera
- 15 g de harina de trigo
- 5 g de tomate concentrado
- 400 ml de caldo de carne
- 100 ml de vino tinto
- 30 ml de salsa Worcestershire
- 2 g de tomillo seco
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra
- 400 g de patatas
- 100 ml de nata líquida para cocinar
- 50 g de mantequilla
- 25 g de queso rallado tipo Cheddar
- 1 hoja de laurel
Tiempo total: 1 h 5 min (20 min de elaboración y 45 min de cocción). Dificultad: fácil.
Procedimiento: se pican ajo, cebolla, zanahoria y apio, se sofríen con la carne, se añaden harina, tomate, caldo, vino, salsa y tomillo y se cuecen a fuego lento 45 min. Mientras, se cuecen las patatas, se hacen puré con mantequilla, nata y queso, y se cubre la carne antes de hornear 20 min a 220 °C.
Se recomienda dejar reposar unos minutos antes de servir. Es un plato completo que no necesita acompañamiento.
el truco para una carne jugosa y llena de sabor
Para que la carne quede jugosa, dóralas bien al principio y reserva. Después, incorpora el ajo, la cebolla, la zanahoria y el apio y cocina a fuego suave durante 20 min antes de añadir la harina y los líquidos.
El tomate concentrado, la salsa Worcestershire y el tomillo aportan el toque británico que diferencia al cottage pie.
cómo lograr el puré de patatas perfecto
Hierve las patatas con sal y una hoja de laurel hasta que estén tiernas. Reserva un vaso del agua de cocción.
Machaca las patatas y mezcla con mantequilla, nata y queso rallado. Ajusta la textura con el agua reservada hasta obtener una crema homogénea y bien sazonada.
hornea y sorprende: el toque crujiente que todos adoran
Extiende la mezcla de carne en una fuente, cubre con el puré y hornea a 220 °C durante 20 min o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
Si quieres más sabor, espolvorea queso extra o pan rallado antes de meter al horno.
