
Científicos chinos descubren microbio que reduce emisiones de CO2 en vacas
Investigadores chinos han descubierto un microbio que podría reducir un 33% las emisiones de CO2 que producen las vacas durante la digestión. Este hallazgo podría abrir la puerta a nuevas estrategias para disminuir los gases contaminantes que emiten estos animales.
El estudio, publicado en una revista científica, se centró en microorganismos que viven en el rumen, el primer estómago de las vacas y otros rumiantes. Los científicos chinos descubrieron una estructura inédita dentro de ciertos microbios que estaría directamente relacionada con la producción de hidrógeno y, posteriormente, de metano.
El microbio que reduce las emisiones de CO2
Los investigadores analizaron microorganismos unicelulares llamados ciliados, presentes en el sistema digestivo de las vacas, ovejas, cabras y otros animales rumiantes. Estos organismos participan en la fermentación de plantas y ayudan a descomponer el alimento dentro del rumen.
Durante el trabajo, el equipo científico identificó una nueva estructura celular a la que llamaron «hydrogenobody». Según los investigadores, este orgánulo genera hidrógeno dentro de los microbios, algo que luego estimula a otras comunidades microbianas a producir metano.
Cómo funciona el microbio
El metano es uno de los gases de efecto invernadero más vinculados al calentamiento global y una parte importante de las emisiones agrícolas proviene precisamente de las vacas y otros rumiantes. De acuerdo con la investigación, estos animales representan cerca del 30% del metano generado por la agricultura.
Los expertos estudiaron a 100 vacas lecheras y observaron que cuanto mayor era la cantidad de ciliados presentes en el rumen, también aumentaban los microorganismos productores de metano y las emisiones liberadas por los animales.
Posibles soluciones para reducir las emisiones
Los investigadores detectaron que algunos ciliados producen más hidrógeno que otros. En particular, los pertenecientes a la familia Vestibuliferida mostraron una capacidad mucho mayor para estimular la producción de metano.
Según el estudio, futuras estrategias podrían enfocarse en reducir la presencia de ciertos ciliados específicos dentro del rumen. La hipótesis es que, al controlar esos microorganismos, sería posible disminuir las emisiones contaminantes de las vacas sin afectar otras funciones digestivas.
