
China y Países Bajos crean plástico vivo sin petróleo
Un equipo de investigadores de China y Países Bajos ha desarrollado un nuevo tipo de plástico que no proviene del petróleo. Este avance se basa en la zeína, una proteína natural presente en el maíz, y ha sido inspirado en la seda de araña.
La mayoría de los plásticos actuales se fabrican a partir de petróleo y gas, lo que conlleva emisiones y contaminación. En cambio, este nuevo plástico utiliza zeína, un subproducto del procesamiento del maíz y la producción de etanol.
Un material biodegradable y renovable
El equipo ha trabajado con la zeína para crear un biopolímero llamado plantymer. Este material presenta buena resistencia, actúa como barrera frente al agua y el oxígeno, y es biodegradable.
En ensayos con suelo, hasta el 80% del material se descompone en un mes. Sin embargo, todavía hay retos pendientes, como demostrar si puede producirse a gran escala y cómo se comporta ante el calor y la luz.
La inspiración de la seda de araña
Los investigadores han imitado algunos principios de la seda de araña para crear este plástico. La seda de araña es un material ligero, flexible, biodegradable y con una resistencia excepcional.
Al reorganizar las proteínas del maíz, han obtenido una estructura interna más sólida. Esto ha permitido que las proteínas se alineen y se unan de manera más eficiente.
Desafíos y futuro
Antes de competir con los plásticos derivados de combustibles fósiles, este nuevo material deberá superar algunos desafíos. Es necesario demostrar si puede producirse a gran escala y si existe suficiente zeína disponible sin afectar a la cadena alimentaria.
