
super mario galaxy: la película que te hace sentir dentro de un videojuego
Imagina sentarte en la butaca del cine y que, en vez de ver una pantalla, te metan dentro de tu consola favorita. Eso es lo que consigue Super Mario Galaxy: la película, una secuela que ha llegado para romper la banca con planos imposibles, personajes que saltan de la 3D a la vida y una banda sonora que te pega en el corazón desde el minuto uno.
La primera peli ya era una locura de guiños y color, pero esta segunda parte aprieta el acelerador: 90 minutos sin despegar los ojos, con Luigi volando, Peach mandando órdenes y Yoshi comiendo de todo mientras Bowser se pasa el día soltando fuego. La historia es sencilla, va al grano y no da respiro, así que olvida los diálogos largos: aquí lo que cuenta es el ritmo y la fiesta visual.
El único pero (y es importante) es que los tráilers han destripado muchas sorpresas. Si has visto los avances, ya sabes quién aparece del espacio y varias de las escenas clave. Aun así, cuando suena la música del Galaxy original y aparecen los planetas con sus gravedades locas, se te ponen los vellos de punta. Y eso que la historia deja a Estela (la estrella bebé) en un segundo plano, pero el resultado final es tan divertido que da igual.
¿por qué los fans de nintendo se van a flipar?
La peli es un caleidoscopio de recuerdos: desde el Super Mario Bros. clásico hasta Wonder pasando por el propio Galaxy. Cada plano está lleno de easter eggs: un enemigo escondido, un power-up que brilla igual que en la tele, una melodía que tarareas antes de darte cuenta. Si has jugado a cualquier juego de Mario, encontrarás un guiño; si no, igual te apuntas a probarlos después del pase.
Además, la música es otro personaje. Brian Tyler se une al mítico Koji Kondo para mezclar temas icónicos con orquestación épica. Cuando suena la melodía del observatorio del Galaxy original, el cine entero vibró. Y si te gusta la nostalgia, prepárate para escuchar tutatis de temas clásicos convertidos en grandes suites.
¿vale la pena ir al cine si no eres mega fan?
Totalmente. Aunque los fans son los que más gritan, la película funciona como una aventura de animación rápida y graciosa. Los chistes visuales funcionan para cualquier edad: el cinco años que tenía al lado no paraba de reírse y yo, con bastantes más años, hacía lo mismo. Los colores saltan, los planetas giran y los personajes se caen, se levantan y vuelven a caer sin parar.
El guion no busca ser profundo; busca que pases un buen rato. Si esperas un drama existencial, te has colado en la sala equivocada. Si quieres desconectar y sentirte dentro de un videojuego, estás en tu sitio.
trucos para exprimir el visionado
Si puedes, evita ver más avances. Cuantas menos escenas sepas, más saltarás cuando aparezcan ciertos personajes sorpresa. Después del pase, quédate hasta los créditos: hay escenas extra que conectan con futuras aventuras.
Y por último, lleva amigos. Compartir los «¡mira, mira!» y los «¡eso es del juego tal!» multiplica la diversión. Si vas solo, no pasa nada: la cola de la salida terminará convirtiéndose en un grupo improvisado que comenta sus hallazgos.
