
Los cañones submarinos no se forman por los ríos
Durante mucho tiempo, los científicos han pensado que los ríos eran los responsables de formar ciertos accidentes geológicos en el fondo del mar. Sin embargo, un nuevo estudio ha demostrado que esto no es así. Los cañones submarinos, esas profundas hendiduras en el fondo oceánico, se forman principalmente debido a la inclinación del fondo marino.
El equipo de investigación, liderado por la geocientífica Anne Bernhardt, analizó más de 2.000 cañones submarinos en todo el mundo y descubrió que la pendiente del fondo oceánico es el factor clave en su formación. Los procesos tectónicos y térmicos, como el movimiento de las placas y el enfriamiento de la corteza, también juegan un papel importante en la creación de estos cañones.
Cómo se forman los cañones submarinos
Los cañones submarinos se forman principalmente debido a la inclinación del fondo oceánico. Cuando la pendiente es abrupta, la gravedad desencadena deslizamientos y colapsos que excavan las primeras hendiduras, permitiendo que los cañones avancen incluso sin la intervención de un río.
El estudio también encontró que los procesos tectónicos y térmicos, como el movimiento de las placas y el enfriamiento de la corteza, son los que mejor predicen dónde se desarrollarán estos profundos valles.
Por qué los cañones submarinos son importantes para el clima global
Los cañones submarinos juegan un papel crucial en el transporte de sedimentos y carbono orgánico hacia las profundidades del mar mediante corrientes de turbidez. Esto convierte al fondo oceánico en un relevante sumidero de carbono, ya que retiene más del que libera.
Los investigadores calculan que entre 62 y 90 millones de toneladas de carbono terrestre acaban enterradas cada año en estos sistemas.
El papel de los ríos en la formación de cañones submarinos
Aunque los ríos no son necesarios para iniciar la formación de un cañón, sí pueden reforzarlo cuando ya está establecido. Durante el último mínimo glaciar, el nivel del mar descendió y muchas desembocaduras quedaron más cerca del borde continental, lo que incrementó el aporte de sedimentos y aceleró el crecimiento de los cañones.
