backrooms: horror del vacío con música esperada 13 años

backrooms: horror del vacío con música esperada 13 años

  • ShadowPulse
  • Junio 13, 2026
  • 2 minutos

El nuevo filme Backrooms explora el miedo que produce un espacio vacío, siguiendo la idea del "uncanny" de Mark Fisher, que habla de lo que debería estar allí pero no está.

La película destaca por su diseño minimalista, pero constantemente distorsionado, como si una inteligencia artificial lo remezclara una y otra vez.

El verdadero motor del terror es la banda sonora. Al final suena The Word Becomes Flesh, del último álbum de Boards of Canada, una canción que llevaba 13 años esperándose.

Boards of Canada crea una música "hauntológica" que mezcla sonidos de archivo del pasado con sintetizadores futuristas, generando una atmósfera inquietante que refuerza la sensación de estar atrapado en un limbo.

el vacío que te atrapa

En Backrooms el espacio parece infinito y vacío, pero cada esquina está diseñada para generar una sensación de desorientación que recuerda al concepto de lo "uncanny" de Fisher.

La arquitectura se deforma continuamente, como si una IA intentara recrear lo mismo sin éxito, creando una atmósfera de constante inquietud.

la música que esperó 13 años

El clímax sonoro llega con The Word Becomes Flesh, una pista de Boards of Canada que había sido esperada durante trece años.

Esta canción combina sonidos sintéticos y fragmentos de archivos antiguos, logrando una textura que parece provenir de otro tiempo.

el concepto uncanny explicado

Según Mark Fisher, lo inquietante aparece cuando algo está fuera de lugar: hay presencia donde no debería haber nada, o ausencia donde debería haber algo.

La película usa esa idea para que el espectador sienta que el vacío del escenario está lleno de una amenaza invisible, reforzada por la banda sonora ambiental.