Asturias 2026: el peor año para las palmeras por el picudo rojo

Asturias 2026: el peor año para las palmeras por el picudo rojo

  • NeoLynx
  • Abril 13, 2026
  • 3 minutos

Las palmeras parecen fuertes, pero una sola larva puede cargárselas por dentro sin que te enteres. En Asturias, 2026 se ha convertido en el año más negro para ellas: el picudo rojo ha pasado de ser un problema local a una auténtica plaga que avanza por el litoral y se cuela hacia el interior. Los expertos avisan de que nunca había habido tantos ejemplares a la vez.

El culpable de esta explosión es el calor raro del verano y otoño de 2025. Las temperaturas altas acortaron el ciclo del insecto y ahora cada generación crece el doble de rápido. Las larvas se han pasado el invierno comiendo el tronco por dentro y, cuando la palmera empieza a verse mal, ya es demasiado tarde.

Gijón, donde hay más palmeras, ha declarado la situación crítica. Pero el bicho ya ha llegado a Ribadesella, Navia, Villaviciosa, Grado y Mieres. Los ayuntamientos están talando las plantas muertas para evitar que se caigan encima de nadie. La más castigada es la palmera canaria, la típica de los paseos marítimos, porque el insecto la encuentra súper cómoda para vivir.

Cómo saber si tu palmera está en peligro

El picudo rojo no ataca por fuera; lo hace por dentro. Las larvas abren túneles en el tronco mientras se alimentan. Cuando la yema apical —la parte de donde salen las hojas nuevas— se estropea, la planta deja de crecer y entra en fase terminal.

Lo primero que notarás es que las hojas del centro se quedan blandas y la copa se abre como un paraguas roto. También puedes ver cortes en forma de «V» o bordes mordisqueados. Si te fijas en la base, aparecen fibras trituradas que parecen serrín y huele a fermentación. En las fases finales, la palmera puede desplomarse de golpe.

Por qué 2026 será el año clave

Los técnicos coinciden: 2026 marca el punto álgido. La combinación de temperaturas suaves, humedad y muchas palmeras ha creado el escenario perfecto. Cada hembra puede poner más de 200 huevos y, al no tener depredadores naturales en Asturias, el bicho se mueve de municipio en municipio sin freno.

En Gijón ya han duplicado los tratamientos: primero insecticida en el cogollo y luego inyecciones de emamectina directamente en el tronco. El producto viaja con la savia y protege durante meses, pero no sirve si la palmera está demasiado dañada.

Qué puedes hacer tú mismo

Si tienes una palmera en casa, revisa la copa cada pocos días. Ante la primera señal —hojas centrales flojas o cortes en «V»— llama a un técnico. No intentes cortar las partes afectadas tú mismo: las larvas siguen dentro y la estructura puede estar muy debilitada.

Los ayuntamientos han habilitado líneas gratuitas para avisar de ejemplares en riesgo. También están repartiendo trampas con feromonas para capturar adultos antes de que pongan huevos. La clave está en actuar cuanto antes, porque cuando la palmera empieza a oler a fermentación, el final está muy cerca.