
Aprende a preparar la tarta San Marcos, el clásico de la repostería española
La tarta San Marcos es uno de los clásicos más elegantes de la repostería española, ideal para celebraciones y momentos especiales. Con capas de bizcocho genovés empapadas en almíbar, una trufa de cacao y nata, y una brillante cobertura de yema tostada decorada con almendra laminada, combina textura y sabor en cada bocado. Aunque su elaboración es laboriosa, los componentes pueden prepararse con antelación y conservarse en la nevera durante 24 horas, facilitando el montaje final. Descubre paso a paso los ingredientes y tiempos necesarios para lograr una tarta digna de cualquier evento.
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Preparación del bizcocho genovés
Para el bizcocho, bate cuatro huevos grandes con 145 g de azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina y esponjosa. Incorpora 165 g de harina de repostería tamizada y una pizca de sal, mezclando con suavidad. Añade 45 g de mantequilla fundida y continúa batiendo hasta lograr una masa homogénea. Vierte la mezcla en una bandeja cubierta con papel vegetal, hornea a 180 °C durante 10‑12 minutos, y una vez fría, corta en tres rectángulos iguales.
Rellenos de trufa y nata: secretos de la textura
Divide la nata montada en dos partes; a una le añades 30 g de cacao en polvo tamizado para crear una trufa rápida, mientras la otra permanece blanca para el relleno tradicional. Bate la nata con 600 g de nata líquida y 160 g de azúcar glasé hasta que esté firme. Reserva ambos rellenos en la nevera; la trufa aportará un intenso sabor a chocolate que contrastará con la suavidad de la nata natural.
Cobertura de yema tostada y montaje final
Para la cobertura, hierve 60 ml de agua con 180 g de azúcar, 20 ml de zumo de limón y 3 ml de esencia de vainilla durante cinco minutos. Bate cuatro yemas con 7 g de maicena y añádelas a la mezcla anterior, cocinando a fuego bajo sin superar los 65 °C hasta que espese. Una vez fría, cubre la tarta con una capa fina de esta crema, espolvorea 20 g de azúcar y tuesta ligeramente con soplete. Finalmente, decora los laterales con almendra laminada y dibuja un delicado cordón de nata.
