
alfajores santafesinos: la receta crujiente que triunfa en argentina
Los alfajores santafesinos no son los típicos alfajores blandos que ves en el super. Son superfinos, crujientes y van glaseados. Su masa casi parece papel y entre capas lleva dulce de leche. En Argentina cada zona tiene su versión: los de maicena, los marplatenses… y estos, que son de los más delicados.
La clave está en la masa: hay que estirarla hasta dejarla de 2 mm. Lleva un chorrito de licor (ron, anís o cognac) para que quede más ligera. El dulce de leche tiene que ser repostero, el espeso, o si no se te escurre. El glaseado es clara + almíbar a 118 °C y después 24 h de reposo para que se sequen bien.
ingredientes para 20 alfajores santafesinos
300 g de harina de repostería, ½ cucharadita de sal, 3 yemas, 60 ml de agua, 60 ml de mantequilla pomada, ½ cucharadita de licor, 400 g de dulce de leche, 30 g de maicena, 30 ml de leche, 200 g de azúcar, agua para cubrir, 250 g de azúcar glas, 5 gotas de limón y 1 clara.
paso a paso para una masa ultrafina
Mezcla la harina y la sal. Añade las yemas, el agua, la mantequilla y el licor. Amasa 8-10 min: al principio parece arenoso, pero luego se une. Forma una bola, envuélvela y mete en la nevera 1 h.
Estira la masa hasta dejarla de 2 mm. Corta discos de 6 cm, pincha con tenedor y hornea 6-8 min a 200 °C. ¡Cuidado! Se doran enseguida. Junta los restos, vuelve a estirar y sigue cortando.
truco casero para el dulce de leche repostero
Si solo tienes dulce normal, ponlo en un cazo con la maicena y la leche. Cuando rompa el hervor retíralo: espesará al enfriar. Úsalo en manga pastelera para rellenar sin manchar.
Monta cada alfajor con tres discos y dulce entre ellos. Presiona suave para que no se rompan las capas.
glaseado brillante en 5 minutos
Calienta azúcar con agua hasta 118 °C. Mientras, bate el azúcar glas, la clara y el limón. Añade el almíbar en hilo sin parar de batir: saldrá un glaseado blanco y brillante. Sumerge cada alfajor con dos tenedores, escurre y deja sobre rejilla.
El secreto final: 24 h de reposo para que el glaseado se seque y los sabores se casen. Serví con mate o un café solo.
