
wisdom, el albatros de 74 años, se convierte en la mamás más longeva del planeta
Imagina tener 74 años y seguir siendo la reina del cielo. Eso le pasa a Wisdom, un albatros de Laysan que acaba de ser mamá por enésima vez en las islas Midway, un pedacito de pacífico donde solo viven guardas y millones de aves.
Los biólogos la anillaron en 1956 cuando tenía unos 5 años y desde entonces no han perdido la pista. Lleva entre 50 y 60 huevos puestos y al menos 30 de sus polluelos han aprendido a volar. Su anilla, la Z333, la convierte en la ave salvaje más vieja que se conoce.
La noticia ha saltado porque su especie baja rápido: desde los 50 el número de albatros de Laysan ha caído casi un 70 %. Cada cría nueva es un pequeño milagro.
un abuelo con plumas blancas que sigue bailando
Los albatros no empiezan a tener crías hasta los 7-9 años, así que Wisdom se adelantó a la media. Durante décadas volvía siempre con la misma pareja, Akeakamai, al mismo sitio del atolón. Tras su desaparición, la han visto haciendo la danza de cortejo con otros machos: inclinar la cabeza, acicalarse el pecho y cantar como si tuviera 20.
Su hábitat, el atolón Midway, alberga más de tres millones de aves. «Ver a Wisdom rodeada de sus vástagos es como asistir a una reunión familiar gigante», dice uno de los biólogos del lugar.
de huevo único a superviviente de plástico
Los albatros de Laysan ponen un solo huevo por temporada. Padres turnan la incubación 64-65 días y luego se reparten la tarea de alimentar al polluelo regurgitando comida. El problema: muchas veces confunden los trozos brillantes de plástico con calamares y los pequeños se llenan de basura.
Ese residuo, junto al aumento del nivel del mar que inunda sus nidos en islas bajas, convierte cada nacimiento en un triunfo. Wisdom, con sus 74 años, se ha convertido en símbolo de la lucha contra estos peligros.
por qué cada polluelo cuenta para salvar la especie
La UICN incluye al albatros de Laysan en su lista roja. Para protegerla, científicos combinan censos marinos, datos satelitales y GPS. Así crean mapas que muestran dónde se alimentan y qué zonas de pesca son más peligrosas. Los gobiernos usan esa información para cerrar áreas de alto riesgo y reducir la mortalidad.
Cada nueva cría, como la de Wisdom, ayuda a frenar la caída del 70 % y da esperanza a una especie que cruza el Pacífico con sus enormes alas oscuras y su pico amarillo.
