
Volkswagen invierte 10.000 millones en España y crea el coche eléctrico más barato: 26.000 € y 444 km de autonomía
El Grupo Volkswagen ha dicho «sí» a España para montar su gran factoría del futuro. Van a soltar 10.000 millones de euros para fabricar cinco coches eléctricos nuevos en las plantas de Navarra y Martorell. El primero en salir del horno es el CUPRA Raval: mide cuatro metros, cinco plazas, 444 km de autonomía y arranca en 26.000 euros. Con este modelo y sus hermanos ID.Polo, ID.Cross, Skoda Epiq y el pequeño ID.One, la marca quiere dejar atrás los tropiezos iniciales y liderar el mercado de eléctricos baratos en Europa.
La jugada es clave: si los coches triunfan, España podría fabricar hasta un millón de unidades, casi la mitad de toda la producción nacional. El CEO, Oliver Blume, lo tiene claro: «España ya no es mano de obra barata; es un ejemplo para el resto de Europa».
De Alemania a España: por qué Volkswagen apuesta todo por aquí
Blume explica que, por primera vez, la compañía ha invertido en toda la cadena de tecnología del coche: baterías, software, motores… y todo hecho en España. «Antes solo montábamos piezas; ahora creamos coches desde cero», dice. La red de proveedores españoles y la rapidez para lanzar modelos han convencido al grupo, que incluso ha anunciado el cierre de una fábrica en Alemania para apostar por aquí.
Además, la nueva plataforma MEB+ permite reducir tiempos y costes. Gracias a los trucos aprendidos en China, el ID.1 se está desarrollando en meses en lugar de años.
Los trucos para bajar el precio sin perder autonomía
El CUPRA Raval demuestra que barato no significa básico: baterías más eficientes, menos peso y motores de 210 CV. La marca ha recortado en costes de producción, no en calidad: interior con tejidos reciclados, pantalla táctil de 12,9 pulgadas y asistentes de conducción de serie.
El objetivo es claro: batir al Renault 5 E-Tech y a los chinos BYD Dolphin con precio y autonomía similar, pero con diseño más radical.
Qué necesitan los coches eléctricos para arrasar en 2026
Blume pide tres cosas:
- Reglas distintas para coches pequeños: menos exigencias, más libertad.
- Más cargadores en ciudades: «Mucha gente no tiene garaje; necesitan enchufes en la calle».
- Ayudas públicas hasta que un eléctrico cueste lo mismo que uno de gasolina.
España está mejorando: en dos años la red de carga rápida en carretera se ha multiplicado, pero los precios de la electricidad siguen más altos que en China. Si se soluciona, el grupo prevé que en 2030 más del 50 % de sus ventas sean eléctricas.
