la tuneladora china que perfora más allá de los 1.000 metros

la tuneladora china que perfora más allá de los 1.000 metros

  • CrimsonEcho
  • Abril 15, 2026
  • 3 minutos

China ha encendido la Gangtie Jiliang, la primera tuneladora vertical del mundo que puede perforar más de 1.000 metros en roca dura. Su misión: sacar mineral de hierro en Liaoning, una zona del noreste del país.

La máquina mide 8,1 m de ancho, pesa unas 500 t y perfora hacia abajo como un taladro gigante. Su truco está en un sistema que sube la roca triturada sin parar, inspirado en las antiguas ruedas de agua chinas. Así evita que los escombros bloqueen el avance.

Además, coloca refuerzos en las paredes del pozo al mismo tiempo que excava y puede mover el equivalente a la carga de 10 camiones en cada tirada. Todo ello la convierte en la perforadora más ambiciosa jamás construida.

¿Por qué cavar tan hondo cambia el juego?

Según un estudio de 2018, bajo los 2.000 m hay 5,3 veces más antimonio que en la superficie. El plomo, el zinc y el oro se multiplican por cuatro, y el wolframio, el litio y las tierras raras triplican sus cantidades conocidas.

Acceder a esos recursos sin abrir grandes cráteres en superficie reduce la destrucción del suelo y los daños a los ecosistemas. Un pozo vertical es como un ascensor directo al tesoro enterrado.

El plan secreto que esconde el agujero

Algunos expertos ven en esta tecnología una doble función: extraer minerales y construir túneles de defensa muy profundos. A más profundidad, las instalaciones energéticas o militares son más difíciles de localizar y atacar.

El diseñador jefe, Ding Zhangfei, deja claro que China busca liderar la excavación profunda mientras el litio, las tierras raras y el wolframio se han convertido en moneda de cambio geopolítica. Controlar esos materiales es tener la llave de los móviles, los aviones de combate y los coches eléctricos del futuro.

Así funciona el monstruo de acero

La Gangtie Jiliang no es una tuneladora horizontal típica. Gira sobre su eje y perfora en vertical, como si la tierra fuera mantequilla. Sus paletas internas arrastran la roca triturada hacia arriba, imitando a las ruedas de agua que usaban los granjeros chinos hace siglos.

Este sistema permite evacuar el material sin pausas, algo imposible hasta ahora en pozos tan profundos. Además, la máquina coloca anillos de hormigón a medida que baja, asegurando que el agujero no se desmorone.