
por qué tu cable de red barato arruina la velocidad
Hoy en día la mayoría de los dispositivos pueden usar Wi‑Fi, pero conectar tu ordenador, consola o televisor con un cable de red suele dar una conexión más estable y con menos latencia.
El cable Ethernet, también llamado RJ45, viene en diferentes categorías (CAT 5, CAT 5e, CAT 6, CAT 6A, CAT 7, CAT 7A y CAT 8). Cada categoría indica la velocidad máxima que puede soportar y la frecuencia de transmisión.
Estas son las categorías más habituales y sus prestaciones teóricas:
- CAT 5: 100 Mbps, 100 MHz, 15,5 MB/s
- CAT 5e: 1 000 Mbps, 100 MHz, 150,5 MB/s
- CAT 6: 1 000 Mbps, 250 MHz, 150,5 MB/s
- CAT 6A: 10 000 Mbps, 500 MHz, 1 250 MB/s
- CAT 7: 10 000 Mbps, 600 MHz, 1,25 GB/s
- CAT 7A: 10 000 Mbps, 1 000 MHz, 1,25 GB/s
- CAT 8: 40 000 Mbps, 2 000 MHz, 5 GB/s
Si tienes una fibra de 10 Gbps o un router Wi‑Fi 7, un cable CAT 5 limitará la velocidad a 100 Mbps. Para aprovechar al menos una conexión gigabit, lo mínimo recomendable es un CAT 5e, aunque lo ideal hoy es usar CAT 6 o superior.
En la práctica, pasar de un cable barato a uno de categoría superior suele costar solo unos euros más; por ejemplo, un cable CAT 8 de 2 m puede costar unos 6 €, lo que te asegura margen de mejora sin romper el banco.
¿tu cable está frenando la velocidad?
Muchos creen que el Wi‑Fi es suficiente, pero un cable de red de baja categoría puede reducir la velocidad a 100 Mbps aunque tengas fibra de 1 Gbps.
Identificar la categoría es fácil: busca la etiqueta “CAT” seguida de un número en el propio cable.
cat 5e vs cat 6: ¿qué diferencia hay?
Un CAT 5e soporta hasta 1 Gbps a 100 MHz, mientras que un CAT 6 llega a 10 Gbps a 250 MHz y mantiene mejor la señal en tramos largos.
Para juegos o streaming 4K, la diferencia en latencia y estabilidad es notable.
vale la pena pagar un par de euros más
Un cable CAT 8 de 2 m cuesta alrededor de 6 €, apenas más que un CAT 5e del mismo tamaño, pero te brinda hasta 5 GB/s y futuro a prueba de mejoras.
Invertir un poco más evita cuellos de botella y garantiza que tu red siga rindiendo cuando actualices el router o la conexión de fibra.
