
trump quiere recortar la nasa: 84 misiones en riesgo
La Casa Blanca ha presentado un borrador de presupuesto que propone reducir el gasto total de la NASA de 24.800 a 18.800 millones de dólares, un recorte del 47 %.
Con este recorte se eliminarían más de 40 proyectos, pero al comparar con planes anteriores se descubren 84 misiones y sondas que quedarían sin fondos, desde telescopios hasta misiones a Marte y Venus.
El número de empleados pasarían de 17.391 a 11.853, lo que supone la pérdida del 32 % del personal. Además se suprimiría la oficina de programas educativos.
Se cancelarían la estación orbital Gateway, el cohete SLS y la cápsula Orion, así como la reducción drástica de recursos para telescopios como el Observatorio de Mundos Habitables, el James Webb, el Hubble y el Chandra.
En Marte, el apoyo al rover Perseverance se reduciría a la mitad y se anularía la arquitectura del Mars Sample Return. Satélites como MAVEN y Mars Odyssey quedarían sin fondos.
Los proyectos internacionales también sufrirían: EE. UU. abandonaría el vehículo marciano europeo Rosalind Franklin y las misiones venenosas VERITAS y DAVINCI. Sondas veteranas como New Horizons, Juno y OSIRIS‑APEX serían desconectadas.
Finalmente, la cancelación de casi veinte proyectos de interacción solar‑terrestre y la posible paralización de la red Landsat amenazarían la monitorización del planeta.
¿por qué la nasa está al borde del colapso?
El nuevo presupuesto propone bajar el gasto total a 18.800 mil millones, lo que implica recortar 47 % del programa y despedir a 5.500 científicos.
Se eliminarían 84 misiones, desde telescopios hasta sondas que estudian Marte y Venus.
las misiones más afectadas: de la luna a marte
Se cancela la estación Gateway y el cohete SLS, pilares de la futura exploración lunar.
En Marte, el roverPerseverance pierde la mitad de su financiación y el ambicioso proyecto Mars Sample Return se anula.
telescopios y sondas que podrían desaparecer
El James Webb, el Hubble y el Chandra verían sus presupuestos recortados en un 25 % o más.
Sondas como New Horizons, Juno y OSIRIS‑APEX quedarían sin fondos, poniendo fin a décadas de observación del espacio profundo.
