
Trump paga mil millones para cancelar dos parques eólicos offshore y observa cómo otro gigante se pone en marcha
El gobierno de Trump destinó mil millones de dólares para que TotalEnergies abandonara dos proyectos de parques eólicos offshore frente a Nueva York y Carolina del Norte, redirigiendo la inversión a petróleo y gas. La medida, anunciada por el Departamento del Interior, buscaba frenar el desarrollo de la energía renovable, aunque la empresa aceptó el pago y renunció a los arrendamientos valorados en casi novecientos millones. Mientras tanto, la mayor granja eólica marina de EE. UU., Coastal Virginia Offshore Wind, comenzó a generar electricidad, aportando energía limpia a más de 660 000 hogares y prometiendo ahorros de miles de millones en combustibles.
El pago de mil millones y sus implicaciones
El Departamento del Interior anunció que entregaría mil millones de dólares a TotalEnergies para que renunciara a los arrendamientos de dos parques eólicos offshore, valorados en 928 millones. Con el acuerdo, la empresa reinvertirá la suma en producción de petróleo y gas en EE. UU., y el gobierno reembolsará el monto “dólar por dólar”. Esta estrategia marca un giro financiero que busca debilitar la expansión renovable sin recurrir a regulaciones estrictas.
Para TotalEnergies, el acuerdo evita costosos litigios y recupera la inversión inicial, aunque no genera ganancias directas. El gesto de la administración Trump refleja una política que prioriza los combustibles fósiles mediante incentivos económicos, lo que podría alentar a otros desarrolladores a buscar compensaciones similares en lugar de continuar con proyectos eólicos.
La granja eólica de Virginia y su impacto
La Coastal Virginia Offshore Wind (CVOW), con 176 turbinas y una capacidad de 2,6 GW, empezó a inyectar energía al sistema eléctrico, suficiente para abastecer a cerca de 660 000 hogares. Dominion Energy, responsable del proyecto, estima que en su primera década se ahorrarán 3 mil millones de dólares en costos de combustible, aliviando la presión sobre la red eléctrica de Virginia y Carolina del Norte.
El proyecto avanza con más del 70 % de la construcción completada y se espera su finalización a principios de 2027. Su puesta en marcha refuerza la confianza en la viabilidad de la energía eólica marina, a pesar de los intentos de la administración de frenar su desarrollo.
El futuro de la energía offshore bajo la administración Trump
Aunque el gobierno ha cancelado dos proyectos, la tendencia muestra que los parques eólicos offshore continúan creciendo. La estrategia de “reembolso‑inversión” podría repetirse, ofreciendo a los desarrolladores una salida financiera a cambio de abandonar sus licencias. Sin embargo, la demanda de energía limpia y la presión de los centros de datos en la región impulsan la necesidad de más capacidad renovable.
Si bien la administración busca fortalecer la industria de los combustibles fósiles, la puesta en marcha de CVOW evidencia que la energía eólica marina sigue ganando terreno, preparando el escenario para futuros debates entre intereses económicos y objetivos climáticos.
