cómo trasladaron un puente ferroviario de 1.400 toneladas sin grúas en Innsbruck

cómo trasladaron un puente ferroviario de 1.400 toneladas sin grúas en Innsbruck

  • ShadowPulse
  • Junio 1, 2026
  • 2 minutos

Los ferrocarriles austriacos lograron cambiar en solo 22 días el antiguo puente Rauchmühle de Innsbruck, que llevaba más de 60 años en servicio y soportaba unos 270 trenes al día.

La nueva estructura pesa 1.400 toneladas y mide 29 m de largo por 11,25 m de ancho. Se construyó con 500 m³ de hormigón, 110 t de acero de refuerzo y 225 t de acero estructural.

En vez de usar una grúa, el puente se elevó 5 m con gatos hidráulicos y se desplazó 100 m sobre el suelo mediante 12 plataformas autopropulsadas (SPMT) que suman 56 ejes y 112 ruedas controladas individualmente, a una velocidad de 1‑2 km/h y girando 90° antes de colocarlo.

Para mantener el tráfico, la línea quedó cerrada y la ÖBB puso hasta 90 autobuses cada 15 min durante el corte.

el truco de mover 1.400 toneladas sin grúas

El puente se levantó con gatos hidráulicos y se puso en marcha sobre 12 plataformas SPMT, cada una con 112 ruedas que se manejan una a una, lo que permite un control milimétrico.

Al desplazarse a 1‑2 km/h, el conjunto recorrió 100 m y giró 90° antes de asentarse sobre sus apoyos.

¿por qué fue necesario cambiar el puente?

El puente Rauchmühle tenía más de 60 años y, con los duros ciclos de congelación‑deshielo de Innsbruck, su estructura se había deteriorado, poniendo en riesgo los 270 trenes diarios.

La nueva obra, con 500 m³ de hormigón y cientos de toneladas de acero, garantiza durabilidad durante décadas.

cómo afectó al tráfico y qué hicieron los ferrocarriles

Durante los 22 días de obra, la línea entre la estación central y Rum quedó cerrada; la ÖBB organizó una flota de hasta 90 autobuses con paso de 15 min para mantener el servicio.

El proceso mostró que con las plataformas autopropulsadas se pueden completar en días tareas que antes llevarían semanas.