
tormenta solar X1.4 amenaza el lanzamiento de Artemis 2: ¿logrará la NASA despegar pese al flare?
Una potente erupción solar de clase X1.4, acompañada de una eyección de masa coronal (CME) de intensidad G2, ha generado incertidumbre sobre el lanzamiento programado para el miércoles de la misión Artemis 2. El flare, originado en la región activa 4405, provocó un apagón de radio de nivel 3 en el hemisferio sur‑este de Asia y el norte de Australia, aunque no afecta directamente a la nave. Sin embargo, la rotación de la zona activa hacia la Tierra aumenta la probabilidad de nuevas erupciones que podrían interferir con las comunicaciones y los sistemas de navegación críticos para la misión lunar.
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flare X1.4 y su impacto inmediato
El domingo por la noche, la región activa 4405 del Sol lanzó un flare X1.4 que envió una ráfaga de radiación hacia la Tierra, desencadenando un apagón de radio de severidad 3 en el lado del planeta que mira al Sol. Este tipo de evento afecta principalmente a frecuencias altas, dificultando las comunicaciones de alta frecuencia y los enlaces satelitales, aunque la NASA ha asegurado que la misión Artemis 2 no está directamente amenazada por este apagón puntual.
El flare también precedió a una eyección de masa coronal (CME) que se dirige hacia nuestro planeta. La Oficina de Predicción del Clima Espacial (SWPC) emitió una alerta G2 (moderada) para el martes, indicando que la tormenta geomagnética podría perturbar la magnetosfera terrestre, los sistemas de navegación y los satélites, factores críticos en la fase de lanzamiento y maniobras iniciales de la nave.
CME y la alerta G2: riesgos para la misión
Una CME de intensidad moderada puede generar fluctuaciones en el campo magnético terrestre que interfieran con los sistemas de comunicación y los instrumentos de guía de la nave. La NASA establece criterios de clima espacial que prohíben el lanzamiento durante actividad solar severa que aumente la densidad de partículas energéticas, pues podrían dañar circuitos electrónicos y obstaculizar la transmisión de datos entre el cohete y la torre de control.
Los modelos actuales sugieren que la CME podría llegar con una ligera desviación, pero la incertidumbre persiste. Si la eyección impacta de forma más directa, la probabilidad de una nueva interrupción de radio o de una tormenta geomagnética más fuerte aumentaría, obligando a la agencia a posponer el despegue para garantizar la seguridad de la tripulación y la integridad del vehículo.
decisiones de la NASA ante la actividad solar
Ante la amenaza, la NASA ha comunicado que existe un 80 % de probabilidad de condiciones climáticas favorables para el lanzamiento del miércoles, incluyendo el clima solar. Los equipos de monitoreo continúan evaluando la evolución de la región activa 4405 y la trayectoria de la CME, listos para tomar una decisión de último minuto si la actividad se intensifica.
En caso de que la actividad solar vuelva a escalar, la agencia optará por retrasar el lanzamiento, priorizando la seguridad de los cuatro astronautas y la misión en sí. Esta cautela, aunque frustrante para el público, es esencial para evitar problemas de comunicación, navegación y posibles daños a los sistemas electrónicos durante la fase crítica del despegue y la inserción orbital.
