
De taller de tornos a fabricar torres de combate: la increíble transformación de EM&E
En un polígono industrial de Alcalá de Henares, una empresa llamada EM&E ha pasado de ser un pequeño taller de tornos a fabricar las torres de combate del Ejército español.
La empresa, fundada en 1989 por los padres de Ángel y Javier Escribano, comenzó como un negocio familiar en un local de 60 metros cuadrados. Hoy en día, emplea a más de 1.700 personas y factura alrededor de 490 millones de euros.
La transformación de EM&E
La empresa ha pasado de fabricar componentes para terceros a diseñar, desarrollar y fabricar sus propios sistemas de armas.
En 2011, los hermanos Escribano decidieron dejar de ser un eslabón más en la cadena de subcontratación industrial y pasar a fabricar su propio producto.
La apuesta por la integración vertical
EM&E ha apostado por la integración vertical, diseñando, desarrollando, fabricando y ensamblando todos los componentes necesarios para sus sistemas de armas.
Esto les permite tener un control total sobre la calidad y los plazos de entrega.
La tecnología detrás de las torres de combate
Las torres de combate de EM&E están equipadas con sistemas electroópticos y kits de guiado para cohetes.
La empresa también ha desarrollado un simulador de entrenamiento que replica con exactitud los controles físicos y el software de las torres reales.
