
Un submarino nuclear de la URSS sigue emitiendo radiación en el fondo del mar
El submarino K-278 Komsomolets, un sumergible nuclear de la Unión Soviética, se hundió en el mar de Noruega en 1989. A pesar de que han pasado más de 30 años, un equipo de investigación noruego ha encontrado que el submarino sigue liberando radionúclidos en el agua.
El submarino, que estaba equipado con un reactor nuclear y dos cabezas nucleares, se hundió a unos 1.680 metros de profundidad en el mar de Noruega después de un incendio a bordo. De los 69 tripulantes, 27 sobrevivieron y 42 fallecieron.
La historia del submarino K-278 Komsomolets
El submarino K-278 Komsomolets fue construido en la Unión Soviética en la década de 1980. Era un sumergible nuclear diseñado para alcanzar profundidades extremas, con un casco doble de aleación de titanio.
El 7 de abril de 1989, el submarino se encontraba a unos 335 metros de profundidad en el mar de Noruega cuando se originó un incendio en uno de los compartimentos de ingeniería. A pesar de que las puertas estancas estaban cerradas, las llamas se extendieron rápidamente, lo que provocó la muerte de 42 tripulantes.
El descubrimiento de la fuga de radiación
Un equipo de investigación noruego ha estado estudiando el submarino hundido y ha encontrado que el casco del submarino sigue liberando radionúclidos en el agua. Los investigadores utilizaron vehículos operados a distancia para inspeccionar el submarino y recogieron muestras de agua, sedimentos y organismos.
Los análisis de las muestras revelaron que el submarino sigue emitiendo radionúclidos desde el reactor nuclear. Los investigadores también encontraron que la fuga de radiación es más alta en determinadas áreas del submarino, como la tubería de ventilación y la rejilla metálica cercana al reactor.
El impacto en el medio ambiente
A pesar de que el equipo de investigación encontró que el submarino sigue emitiendo radiación, no detectaron señales de que las fugas estén afectando a la vida marina ni al ecosistema local.
