
la sombra oscura que avanza en marte: misterios
En 1976 el orbitador Viking fotografió una zona oscura sobre la superficie de Marte, y en 2024 la cámara HRSC de la sonda Mars Express capturó la misma zona, mostrando que la sombra se ha ampliado notablemente.
Los científicos creen que la sombra está formada por ceniza volcánica y arena rica en minerales oscuros como la olivina y el piroxeno, restos de la intensa actividad volcánica que tuvo el planeta.
Marte alberga el volcán más grande del Sistema Solar, el Olympus Mons, que alcanza unos 22 km de altura, mucho más que el Mauna Loa de la Tierra.
Desde la primera foto, la zona oscura ha crecido hasta 320 km, lo que equivale a unos 6,5 km por año, según los datos recopilados.
Una hipótesis principal es que el viento marciano moviliza partículas finas, mientras otra sugiere que el viento quita la capa de polvo claro, dejando al descubierto materiales más oscuros.
El fenómeno se observa en Utopia Planitia, una cuenca de unos 3 300 km de diámetro, más larga que el desierto del Sáhara y que pudo haber albergado un océano en el pasado.
Además, se han detectado siete moléculas orgánicas en una muestra de roca llamada “Mary Anning 3”, entre ellas un heterociclo nitrogenado considerado precursor del ARN y el ADN.
¿qué está moviendo la sombra en marte?
Los investigadores piensan que el viento marciano, capaz de levantar partículas muy finas, está desplazando la ceniza y la arena oscura por amplias áreas.
Otra teoría sugiere que el viento elimina la capa superior de polvo claro, revelando los minerales más oscuros que ya estaban bajo la superficie.
el gigante Olympus Mons y su legado volcánico
El Olympus Mons es el volcán más alto del Sistema Solar, con unos 22 km de altura, mucho más que cualquier volcán terrestre.
Aunque hoy no hay volcanes activos en Marte, su pasado volcánico dejó abundantes depósitos de olivina y piroxeno que ahora forman parte de la sombra oscura.
nuevos compuestos orgánicos: pistas de vida?
Una muestra de roca de la zona de Monte Sharp reveló 21 moléculas que contienen carbono, de las cuales siete se detectaron por primera vez en Marte, incluyendo un heterociclo nitrogenado clave para la formación de ARN y ADN.
Estos compuestos podrían haber surgido por procesos biológicos o simplemente geológicos, pero demuestran que el planeta rojo tenía la química necesaria para albergar vida.
