
El secuestro surrealista del cadáver de Charles Chaplin
El famoso actor y director de cine Charles Chaplin murió el 25 de diciembre de 1977, pero su muerte no fue el final de su historia. Un grupo de ladrones profanó su tumba en el cementerio de Corsier-sur-Vevey, en Suiza, y se llevó su cadáver para pedir un rescate.
La viuda de Chaplin, Oona, se negó a pagar la cantidad exigida, equivalente a unos 600.000 dólares, y la policía intentó tender trampas a los delincuentes. Después de varias llamadas telefónicas, la policía arrestó a Roman Wardas, quien confesó el crimen y señaló a su cómplice, Gantscho Ganev.
El secuestro del cadáver de Chaplin
El 1 de marzo de 1978, la familia de Chaplin recibió una llamada diciendo que alguien había robado el cadáver de Chaplin de su tumba. Los ladrones exigían una cantidad de dinero a cambio de su devolución.
La viuda de Chaplin, Oona, se negó a pagar, argumentando que "a Charlie esto le habría parecido ridículo". Los ladrones redujeron la cantidad exigida a 600.000 francos suizos y luego a 500.000 francos, pero Oona siguió negándose.
La investigación y el arresto de los delincuentes
La policía intentó tender trampas a los delincuentes, pero estos lograron escapar. Sin embargo, la policía finalmente arrestó a Roman Wardas, quien confesó el crimen y señaló a su cómplice, Gantscho Ganev.
Wardas explicó que se inspiró en un caso similar que había tenido lugar en Italia. La policía encontró el cadáver de Chaplin en un campo de maíz, donde había sido ocultado temporalmente.
El final de la historia
Después de resolver el caso, la familia de Chaplin pudo devolver su cadáver al cementerio, pero con una protección adicional sobre su lápida para evitar que algo así pudiera repetirse. El cadáver de Chaplin descansa junto al de su esposa, Oona, que murió en 1991.
