
¿Sabías que la cabra montés gallega desapareció en 1890?
En el siglo XIX la cabra montés gallega, conocida como mueyu, vivía en las cumbres de Galicia, Asturias y Cantabria.
Se distinguía por una cornamenta pequeña y manchas negras muy reducidas en el pelaje, mucho más discretas que en otras cabras montesas.
El último registro de este animal en territorio español data de 1890, y el último individuo conocido desapareció en la sierra portuguesa de Geres en 1892.
La extinción no fue por un accidente natural, sino por la caza indiscriminada. Los locales cazaban su carne, usaban su piel para abrigos y sus cuernos como objetos decorativos o para producir sonidos a distancia. Además, circulaban mitos que le atribuían propiedades curativas.
- caza intensiva
- uso de piel y cuernos
- mitos curativos
- depredación de lobos y águilas
- enfermedades de otros bóvidos
- pérdida de hábitat
Un siglo después, en 1993, la Junta de Galicia lanzó un proyecto de repoblación en el Parque Natural del Xurés, introduciendo la subespecie viva más parecida, la Capra pyrenaica victoriae, procedente de la Sierra de Gredos.
El plan tuvo éxito: la población creció y, desde 2014, la administración permite la caza bajo estrictas normas de control.
¿qué llevó al mueyu a la extinción?
La caza indiscriminada fue el factor principal: la carne se vendía, la piel se convertía en ropa y los cuernos se usaban como adornos y para emitir sonidos a largas distancias.
Además, la falta de leyes de protección en el siglo XIX impidió cualquier intento de salvar a la especie.
curiosidades de la cabra montés gallega
Los machos tenían cuernos de menos de medio metro, casi la mitad del tamaño del bucardo, y las hembras no mostraban la crin ni las bandas negras en el dorso.
Su hábitat natural abarcaba las sierras del norte de Portugal, Galicia, Asturias y la zona occidental de Cantabria.
¿cómo se está recuperando la especie en el Xurés?
En 1993 se introdujeron ejemplares de Capra pyrenaica victoriae desde la Sierra de Gredos, la subespecie viva más parecida al extinto mueyu.
El número de individuos ha crecido de forma constante, y desde 2014 se permite la caza bajo estrictas restricciones y planes de control.
