Las rocas más antiguas de la Tierra en Australia cambian nuestra visión de cómo se formaron los continentes

Las rocas más antiguas de la Tierra en Australia cambian nuestra visión de cómo se formaron los continentes

  • ShadowPulse
  • Mayo 28, 2026
  • 2 minutos

Las rocas más antiguas conocidas en la Tierra se encuentran en Australia Occidental, en las colinas de Jack Hills, y tienen una edad sorprendente de 4.400 millones de años. Estos antiguos minerales, llamados circones, son como cápsulas del tiempo que han sobrevivido a millones de años de cambios geológicos.

Recientemente, un equipo de investigación analizó la composición química de estos circones australianos y los comparó con otros encontrados en Sudáfrica. Lo que descubrieron fue intrigante: mientras que los circones sudafricanos sugieren una corteza terrestre estática, los australianos indican que en aquella época, una capa de la Tierra se estaba hundiendo bajo otra, un proceso conocido como subducción.

Un hallazgo que cambia nuestra comprensión de la geología

Este descubrimiento sugiere que hace 4.400 millones de años, diferentes partes de la Tierra estaban experimentando mecanismos tectónicos distintos simultáneamente. En algunos lugares, había algo similar a la tectónica de placas, mientras que en otros, la corteza permanecía estancada.

La historia oficial de la geología de la Tierra ha sostenido que el planeta pasó de tener una corteza inmóvil a desarrollar tectónica de placas hace unos 3.800 millones de años. Sin embargo, este estudio indica que la subducción ya estaba ocurriendo 600 millones de años antes, lo que implica que los continentes comenzaron a formarse mucho antes de lo que se creía.

Importancia para la vida en la Tierra

La subducción es crucial porque produce granito y corteza continental estable, lo que a su vez genera tierra firme, nutre los océanos con minerales y crea entornos propicios para la vida. Si la subducción comenzó antes, estas condiciones favorables para la vida también estuvieron presentes más temprano.

Desafíos y limitaciones del estudio

Los investigadores utilizaron una técnica llamada espectrometría de masas de iones secundarios (SIMS) para medir con precisión los elementos químicos en los circones. Sin embargo, estos circones son granos sueltos que pudieron viajar grandes distancias desde su origen, lo que plantea dudas sobre su procedencia. Además, el método utilizado se calibró con rocas modernas, asumiendo que la química de entonces era similar a la de hoy.