
robots en los parques de china: la revolución que ya está aquí
En Shenzhen, China, el parque Qianhaishi ya cuenta con un equipo de robots llamado Oli que patrulla, guía y ayuda a los visitantes.
Estos robots ofrecen información, rutas personalizadas, suministros de emergencia como agua o repelente y recuerdan a la gente que mantenga el orden.
Con baterías que aguantan el sol intenso y pantallas que hacen gestos divertidos, los robots prueban su autonomía y resistencia en condiciones reales.
La iniciativa busca aliviar la falta de personal, permitir que los humanos supervisen a distancia y servir de modelo para futuros usos en bibliotecas, estaciones o centros deportivos.
¿qué hacen los robots oli en los parques?
Los robots ofrecen visitas guiadas, responden preguntas por voz y muestran datos del entorno, convirtiéndose en guías digitales para cualquier turista.
Además, transportan botellas de agua y repelente de insectos, y pueden detenerse para indicar rutas exactas según la petición del usuario.
cómo mejoran la experiencia de los visitantes
Con recordatorios audibles de civismo, los robots animan a la gente a usar solo los senderos y a tirar la basura en los contenedores.
Sus pantallas simulan gestos alegres, captan la atención de los niños y hacen que la visita sea más divertida y segura.
el futuro de los robots en espacios públicos
Shenzhen actúa como banco de pruebas; los datos recogidos ayudarán a perfeccionar sensores 3D y algoritmos, y podrían ahorrar millones al municipio.
Se espera que la producción de estos robots se triplique si bajan los costes de las baterías, y que pronto aparezcan en bibliotecas, estaciones de tren y centros deportivos.
