
el pulpo y su brazo del amor: descubre cómo huele a su pareja
Los pulpos son invertebrados con cerebro en cada brazo, tres corazones y sangre azul. Pero lo más sorprendente es su brazo amatorio, llamado hectocótilo, que usan para aparearse.
El macho introduce el hectocótilo bajo el manto de la hembra y, gracias a unas ventosas con receptores CRT1, saborea la progesterona que la hembra libera. Así localiza el diminuto oviducto y transfiere esperma, que la hembra guardará toda su vida.
Este descubrimiento ayuda a entender cómo se separan las especies y cómo los disruptores endocrinos pueden confundir a los pulpos, además de ser clave para la acuicultura sostenible.
el brazo del amor: cómo el pulpo huele a su pareja
El macho no ve, sino que saborea la progesterona con su hectocótilo. Las ventosas están cubiertas de un epitelio similar a la lengua, con receptores CRT1 que detectan la hormona y guían al pulpo hasta el oviducto de apenas milímetros.
sangre azul y tres corazones: datos que te flipan
Además de su método de apareamiento, los pulpos tienen sangre azul por la hemocianina y tres corazones que bombean por todo el cuerpo. Cada brazo contiene su propio cerebro, lo que les otorga una inteligencia distribuida.
contaminantes vs romance: el riesgo de los disruptores endocrinos
Los químicos que imitan hormonas pueden bloquear los receptores CRT1, impidiendo que el macho detecte la progesterona y, por tanto, que se produzca la cópula. Entender este proceso es vital para proteger la biodiversidad y mejorar la acuicultura de pulpos.
