
el próximo super El Niño podría ser el más fuerte en 140 años
Los últimos modelos climáticos indican que antes de que termine 2026 podríamos vivir el El Niño más fuerte de los últimos 140 años.
Este fenómeno, llamado ENSO (El Niño‑Oscilación Meridional), es una oscilación irregular del clima que afecta a todo el planeta. Cuando está en su fase cálida, los vientos alisios se debilitan y la temperatura de la superficie del Pacífico ecuatorial sube mucho.
Ese calor se propaga a través de “teleconexiones” atmosféricas y altera los patrones meteorológicos: en algunas regiones hace que sea más seco de lo normal, en otras provoca lluvias torrenciales, y en general aumenta las temperaturas.
Según los modelos, más de la mitad de los escenarios europeos proyectan anomalías superiores a +2,5 °C en el Pacífico ecuatorial, y un estudio que reúne 433 miembros de 11 modelos llega a la misma conclusión.
Hay alrededor de un tercio de posibilidades de que este El Niño sea “históricamente fuerte”. Si se confirma, podríamos ver un récord de temperatura global en 2027 y cambios drásticos en lluvias y huracanes.
Para ponerlo en perspectiva, el super El Niño de 1997‑98, uno de los más intensos del siglo pasado, causó un daño estimado de 5,7 billones de dólares en la economía mundial. Si el próximo supera ese evento, las consecuencias podrían ser aún mayores.
el Niño más fuerte en 140 años: ¿qué lo hace tan peligroso?
Los modelos coinciden en que la temperatura del Pacífico ecuatorial podría superar los +2,5 °C, una cifra nunca vista en los últimos siglos. Ese aumento de calor desbalancea los sistemas meteorológicos y genera sequías extremas o lluvias intensas según la zona.
cómo nos afectará el calor extremo
El incremento de temperatura global provocará olas de calor más intensas, mayor riesgo de incendios forestales y una mayor frecuencia de tormentas tropicales. Además, los patrones de lluvia se modificarán, lo que podría causar sequías prolongadas en algunas áreas y inundaciones en otras.
En resumen, el El Niño no solo significa más calor, sino también un desorden generalizado del clima que impactará la agricultura, la salud y la economía.
¿estamos preparados para el golpe económico?
El evento de 1997‑98 dejó un daño estimado de 5,7 billones de dólares. Con la economía más interconectada y los efectos del cambio climático ya presentes, el próximo super El Niño podría generar pérdidas aún mayores si no se toman medidas de adaptación.
Los gobiernos y las empresas deberán reforzar infraestructuras, mejorar la gestión del agua y planificar estrategias de mitigación para reducir el impacto.
