
Princeton cambia su código de honor por culpa de la IA
Durante 133 años, la universidad de Princeton confió en un código de honor para garantizar la integridad en los exámenes. Sin embargo, la llegada de la inteligencia artificial (IA) ha cambiado la situación.
El código de honor, que se remonta a 1893, permitía a los estudiantes firmar un juramento para no copiar durante los exámenes. Incluso los profesores abandonaban el aula, confiando en la palabra de los alumnos. Pero ahora, la IA ha hecho que sea casi imposible detectar las trampas.
Según una encuesta a más de 500 alumnos de último año, casi el 30% reconoció haber copiado en algún examen o trabajo. El 44,6% afirmó haber conocido a alguien que había infringido el código sin denunciarlo.
El fin de una era
La facultad de Princeton ha decidido poner fin a esta política y volver a supervisar los exámenes presenciales a partir del 1 de julio. La medida se debe a la creciente dificultad para detectar trampas con la ayuda de herramientas como ChatGPT.
La IA generativa ha permitido a los estudiantes copiar de manera casi indetectable. Esto ha llevado a un aumento significativo en las trampas, lo que ha obligado a la universidad a reconsiderar su política de honor.
Un nuevo enfoque
Los profesores estarán presentes en el aula durante los exámenes, pero su función será solo de testigos. Deberán remitir cualquier posible infracción al Comité de Honor estudiantil si detectan algo. El juramento del código de honor se mantiene, pero ahora habrá alguien supervisando.
El cambio ha generado opiniones encontradas entre los profesores. Algunos, como David Bell y Anthony Grafton, han reconocido que la medida altera la relación de confianza con sus alumnos.
Un problema más amplio
El caso de Princeton refleja un problema más amplio en la educación. La IA está cambiando la forma en que los estudiantes abordan sus estudios, y las instituciones deben adaptarse para garantizar la integridad académica.
La confianza en el código de honor ya no es suficiente. La universidad debe tomar medidas para prevenir las trampas y asegurar que los estudiantes desarrollen habilidades críticas y genuinas.
