El primer coche que pasó de 200 km/h fue eléctrico y data de 1902

El primer coche que pasó de 200 km/h fue eléctrico y data de 1902

  • NeoLynx
  • Abril 5, 2026
  • 3 minutos

En 1902, cuando los vehículos de combustión apenas rozaban los 16 km/h, el ingeniero Walter C. Baker estrenó el Torpedo Baker, un coche eléctrico que superó los 200 km/h en la playa de Daytona, adelantándose más de un siglo a la era de los eléctricos actuales.

El visionario que quería ir más rápido que nadie

Walter C. Baker fundó la Baker Motor Vehicle Company en 1898 en Cleveland (Ohio) tras años experimentando con carruajes electrificados. Su objetivo era demostrar que los coches eléctricos podían ser más rápidos, eficientes y seguros que los de gasolina. Para ello diseñó un sistema de suspensión con cojinetes flotantes y un rudimentario cinturón de seguridad, adelantos que no se generalizarían hasta décadas después.

En 1899, el belga Camille Jénatzy había alcanzado los 105 km/h con el eléctrico La Jamais Contente. Baker tomó aquel hito como punto de partida y destinó una fortuna a construir un vehículo exclusivamente de velocidad: el Torpedo, presentado en 1902.

El Torpedo Baker: un "submarino" capaz de pulverizar récords

El coche medía poco más de 3 m, montaba chasis de madera laminada y carenados de aluminio para reducir la resistencia. Sus 11 baterías de plomo alimentaban un motor Elwell-Parker de 14 CV que, mediante transmisión directa, hacía girar las ruedas de radios de alambre. Los asientos se colocaron en tándem para disminuir la superficie frontal y el conjunto pesaba menos de 900 kg.

El 31 de mayo de 1902, en Staten Island, el Torpedo recorrió el kilómetro en 30 s, con una media de 112 km/h. La prueba terminó con el coche desviándose hacia las vías del trolebús, causando dos muertos y múltiples heridos. El accidente obligó a trasladar los intentos de récord a playas de arena compacta, donde el riesgo para espectadores era menor.

De 167 km/h a más de 200 km/h en la arena de Daytona

Baker construyó dos unidades evolucionadas, los Torpedo Kid, más ligeros y con carrocería de tela bañada en resina. En enero de 1904, en la playa de Ormond-Daytona, el apodado Ratón Blanco registró oficialmente 167,37 km/h. Sin embargo, los cronómetros de la época dieron lecturas superiores en otras pasadas, alcanzando los 218 km/h, velocidad que no sería superada por ningún vehículo —de combustión o electricidad— hasta que Barney Oldfield llegó a 210 km/h con su Blitzen Benz en 1910.

Tras aquel hito, Baker abandonó las competiciones y se centró en la producción en serie de sus coches eléctricos, convirtiéndose en líder del mercado norteamericano. No fue hasta 1968 cuando otro eléctrico, el Lead Wedge de Autolite, batió la marca de Baker al superar los 225 km/h en las Salinas de Bonneville.