
plantas trepadoras que no ensucian tu patio
Las plantas trepadoras son perfectas para darle vida a una pared o balcón, pero no todas son fáciles de mantener. Algunas sueltan muchas hojas y flores, lo que convierte el suelo en una verdadera zona de desastre.
La hiedra destaca porque sus hojas son persistentes y no se caen en masa, por lo que la suciedad se reduce al mínimo. Además, tolera sombra y semisombra y crece prácticamente sola, lo que la hace ideal para muros y fachadas.
La parra virgen pierde sus hojas sólo en otoño y lo hace de forma concentrada, facilitando la limpieza puntual. Aunque tendrás que barrer en esa época, no tendrás que hacerlo todos los días.
- clemátide: flores grandes y vistosas que no caen en exceso.
- jazmín y falso jazmín: aroma agradable, caída moderada y crecimiento controlado.
- madreselva: abundante floración pero con pocos restos en el suelo.
¿Cuál es la trepadora que casi no ensucia?
Si buscas una planta que cubra la pared sin dejar montones de hojas, la hiedra es la mejor opción. Sus hojas son perennes y no se caen en grandes cantidades, por lo que el suelo se mantiene limpio casi todo el año.
¿Quieres colores otoñales sin líos diarios?
La parra virgen pierde sus hojas sólo en otoño, y lo hace de forma muy visible y concentrada. Eso significa que tendrás que barrer una sola vez al año, pero disfrutarás de un espectáculo de colores antes de que caigan.
Flores grandes sin desorden: clemátide y sus amigas
La clemátide muestra flores enormes que no se dispersan en masa, mientras que el jazmín y el falso jazmín aportan perfume y una caída moderada. Por último, la madreselva florece abundantemente pero sus restos son escasos, lo que la hace muy manejable.
