
Pintar palas de aerogeneradores como serpientes venenosas reduce muertes de aves
Los aerogeneradores, clave en la transición energética, causan un problema silencioso: matan aves. Según estudios, solo en Estados Unidos y Canadá, fallecen 368.000 aves al año. En Europa, las cifras varían por país, pero se estima que entre 100.000 y 4,6 millones de aves mueren anualmente.
Un equipo de investigación propone una solución sencilla: pintar las palas con colores de animales venenosos. Inspirados en serpientes de coral y ranas dardo, aplicaron un patrón biomimético rojo-negro-amarillo.
El resultado fue claro: las aves evitaron sistemáticamente las palas con este patrón y se acercaron más a las blancas. La clave está en el aposematismo, un mecanismo evolutivo que señaliza el peligro con colores.
El problema de las aves y los aerogeneradores
Los aerogeneradores, aunque cruciales para la transición energética, llevan décadas causando un impacto negativo en las aves. Las turbinas eólicas matan aves por colisión, y los datos son alarmantes: en Estados Unidos y Canadá, se estima que mueren 368.000 aves al año.
En Europa, las cifras varían significativamente por país y tipo de instalación. Por ejemplo, en Alemania, la mortalidad se estima entre 100.000 y 250.000 aves al año. En España, SEO/BirdLife estima que entre 1,2 y 4,6 millones de aves fallecen anualmente.
La solución: pintar las palas como serpientes venenosas
Un equipo de investigación de la Universidad de Helsinki y la Universidad de Exeter encontró una solución sencilla y efectiva: pintar las palas de los aerogeneradores con un patrón biomimético inspirado en serpientes de coral y ranas dardo.
El experimento consistió en exponer aves a vídeos de turbinas girando con diferentes esquemas de color. El resultado fue claro: las aves evitaron sistemáticamente las palas con el patrón biomimético rojo-negro-amarillo.
¿Por qué funciona esta solución?
La clave está en el aposematismo, un mecanismo evolutivo que señaliza el peligro con colores. Las aves procesan el color de forma distinta a los humanos, con visión tetracromática que les permite detectar el ultravioleta.
El patrón biomimético fue el más evitado por las aves, lo que sugiere que esta solución podría ser efectiva para reducir la mortalidad de aves cerca de los aerogeneradores.
