
psicodélicos en tabaco: la nueva forma de hacerlos con plantas
En Israel, el Instituto Weizmann de Ciencia ha logrado que las hojas de tabaco produzcan una variedad de psicodélicos como psilocina y psilocibina, además de DMT, bufotenina y 5‑metoxil‑DMT.
Para conseguirlo, los científicosgenéticamente modificaron las plantas y usaron IA para optimizar una enzima que aumentó la producción de 5‑metoxil‑DMT en 40 veces. Así, la producción se vuelve más rápida y económica que extraer los compuestos de sus fuentes naturales.
Los psicodélicos son conocidos por mejorar la neuroplasticidad y modular los circuitos serotoninérgicos, lo que abre posibilidades terapéuticas para la depresión, la ansiedad, el PTSD y la adicción. Además, se están estudiando versiones halogenadas que pueden ser más estables y potentes.
¿Cómo se hace la magia en las hojas de tabaco?
Los investigadores usaron IA para descubrir por qué una enzima clave en la producción de 5‑metoxil‑DMT no funcionaba bien. Al introducir una mutación específica, la cantidad de este psicodélico aumentó 40 veces, demostrando el poder de la genética combinada con la inteligencia artificial.
El futuro de la terapia: psicodélicos que curan la mente
La neuroplasticidad inducida por estos compuestos puede reconfigurar el cerebro, ofreciendo nuevas vías para tratar la depresión, la ansiedad, el PTSD y la adicción. Al producirlos en plantas comunes, se facilita la investigación y la posible disponibilidad de tratamientos.
Halógenos y más: la química que potencia los psicodélicos
Al sustituir átomos de hidrógeno por halógenos como fluor, cloro o bromo, los psicodélicos ganan estabilidad y potencia. Varios de estos derivados halogenados ya muestran potencial terapéutico, lo que abre nuevas líneas de investigación en la medicina mental.
