
Una piedra de Marruecos revela secretos de agua en Marte
Una piedra encontrada en Marruecos ha revelado secretos sobre la existencia de agua en Marte. La roca, conocida como NWA 7034 o Black Beauty, es un meteorito marciano que se encontró en el Sahara en 2011.
Los científicos han descubierto que la roca tiene hidrógeno, lo que indica que pudo almacenar agua en el pasado. Esto es un gran avance para la investigación científica, ya que puede cambiar la forma en que se estudian los fragmentos marcianos.
Un hallazgo inesperado en Marruecos
La roca marciana se encontró en un mercado de meteoritos en Marruecos y tiene un tamaño de 12 por 8 por 2 milímetros. En lugar de destruir la muestra, los investigadores utilizaron técnicas de tomografía con neutrones, rayos X y difracción de rayos X para analizarla.
Los resultados mostraron que la roca tiene regiones ricas en hidrógeno dentro de pequeños clastos, que son fragmentos de roca incrustados en el meteorito. Estas zonas están asociadas a oxihidróxidos de hierro y forman áreas hidratadas muy localizadas.
Un reservorio de agua en Marte
El análisis detectó que los clastos ricos en hidrógeno ocupan alrededor del 0,4% del volumen de la muestra, pero pueden aportar hasta 635 partes por millón de agua equivalente. Esto supone cerca del 11% del contenido total de agua estimado en NWA 7034, que ronda las 6.000 partes por millón.
Esto significa que una parte muy pequeña de la roca concentra una fracción notable de su señal de agua. Los investigadores creen que estos clastos pueden contener hasta un 15% en peso de OH, lo que sugiere que no se trata de una hidratación repartida de forma uniforme, sino de pequeños reservorios minerales dentro de la propia roca.
Un nuevo enfoque para estudiar Marte
La investigación es más importante de lo que parece, ya que puede cambiar la metodología de estudio de los fragmentos marcianos. Hasta ahora, muchos análisis de meteoritos obligaban a cortar, pulir o alterar parte del material, lo que supone un coste enorme.
El estudio demuestra que combinar neutrones, rayos X y difracción permite mapear el hidrógeno en tres dimensiones, lo que puede ayudar a los científicos a entender mejor la formación y evolución de Marte.
