
cómo panamá lucha por salvar el marañón, la fruta de la memoria
El marañón, conocida como la “fruta de la memoria”, forma parte del patrimonio agrícola y cultural de Panamá. Aparece en celebraciones como la Semana Santa y es muy apreciada por su sabor y versatilidad.
Desde 2017 una plaga de hongos (Colletotrichum, Pestalotia, Lasiodiplodia y Oidium) ha causado la llamada “muerte descendente”, afectando hojas, flores y troncos. La enfermedad ha devastado la zona del Arco Seco (Coclé, Herrera y Los Santos), mientras que en Bocas del Toro algunos cultivos resisten.
En 2024 se contabilizan 963 253 plantas de marañón en unas 406 hectáreas comerciales y familiares. Para evitar su desaparición, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Instituto de Innovación Agropecuaria (IDIAP) lanzan un plan nacional que incluye formación a productores, uso de plantones sanos y mejoras postcosecha.
- Capacitación en técnicas de poda y fertilización
- Implementación de paquetes tecnológicos
- Identificación de material genético resistente
El proyecto también cuenta con la cooperación de Brasil, que aporta conocimientos y tecnología para que el cultivo sea más productivo y sostenible a largo plazo.
la plaga que casi elimina al marañón
Una combinación de hongos como Colletotrichum y Pestalotia se propagó desde 2017, provocando la “muerte descendente” que destruye la copa del árbol y avanza hacia el tronco.
El Arco Seco, con poca lluvia, ha sido la zona más afectada, mientras que en Bocas del Toro algunos árboles siguen resistiendo.
cómo panamá está modernizando el cultivo
El MIDA y el IDIAP impulsan jornadas de formación para que los agricultores adopten prácticas sostenibles, como la producción de plantones sanos y un manejo postcosecha más eficiente.
Se están introduciendo paquetes tecnológicos que mejoran la fertilización, la poda y los controles fitosanitarios, aumentando la competitividad del sector.
colaboración con brasil: la clave del rescate
Gracias a la alianza con Brasil, Panamá recibe apoyo científico y tecnológico que permite aplicar la agricultura de precisión y desarrollar variedades más resistentes.
Esta cooperación busca garantizar una producción sostenible y generar mayor valor añadido para los agricultores.
