pájaro brujo de galápagos se recupera en isla santa cruz

pájaro brujo de galápagos se recupera en isla santa cruz

  • CrimsonEcho
  • Julio 11, 2026
  • 2 minutos

El archipiélago de las Galápagos ha alcanzado un hito científico importante para la biodiversidad global. El pequeño pájaro brujo, un ave endémica de plumaje carmesí, ha registrado su mejor temporada reproductiva en décadas en la isla de Santa Cruz.

Gracias a técnicas de conservación innovadoras y la restauración intensiva de su hábitat, esta especie logra alejarse del abismo, ofreciendo una esperanza renovada para el ecosistema.

Éxito histórico en la conservación del pájaro brujo de Galápagos

Tras más de diez años de intervención constante, la Fundación Charles Darwin y la Dirección del Parque Nacional Galápagos confirman resultados extraordinarios. Durante la temporada de 2026, los investigadores contabilizaron 56 volantones, una cifra que pulveriza los registros de años anteriores.

Para poner el dato en perspectiva, el éxito reproductivo alcanzó el 75%, un salto cualitativo frente al 53% obtenido en el ejercicio anterior.

La lucha contra los enemigos del pájaro brujo

El pequeño pájaro brujo estuvo al borde de la desaparición debido a dos enemigos principales: la mosca vampiro aviar y la invasión de plantas foráneas, especialmente la mora.

  • La mosca vampiro aviar, un parásito introducido cuyas larvas se alimentan de la sangre de los polluelos, provocando una mortalidad masiva en los nidos.
  • La invasión de plantas foráneas, especialmente la mora, transformó el sotobosque de las zonas altas.

La recuperación del pájaro brujo: innovación científica y restauración del bosque

La recuperación del pequeño pájaro brujo se apoya en dos pilares: la restauración del hábitat y la técnica de «autofumigación». Los equipos eliminan de forma manual y mecánica la vegetación invasora para mantener el ecosistema nativo.

Los científicos instalan dispensadores con fibras naturales tratadas con un insecticida seguro. Las propias aves recogen este material para construir sus nidos, protegiendo a sus crías de forma autónoma.