OpenAI propone una semana laboral de cuatro días sin reducir el salario

OpenAI propone una semana laboral de cuatro días sin reducir el salario

  • CrimsonEcho
  • Mayo 24, 2026
  • 2 minutos

En un giro inesperado, OpenAI, creador de ChatGPT, propone una semana laboral de cuatro días sin reducir el salario, aprovechando la eficiencia de la inteligencia artificial (IA) para mantener la productividad.

La compañía sugiere que gobiernos, empresas y sindicatos impulsen pruebas piloto de jornadas de 32 horas o cuatro días de trabajo semanales sin reducción salarial, aprovechando las opciones de automatización que proporciona la IA.

Una propuesta innovadora para la era de la IA

OpenAI plantea que la IA puede ser la excusa perfecta para que trabajemos menos horas a la semana sin perder un céntimo de salario. La idea no es solo una conjetura académica, sino que propone un paquete de políticas laborales pensadas para la era de la IA.

Uno de los apartados más sorprendentes del informe hace referencia a los 'dividendos de eficiencia', con los que OpenAI propone que se impulse pruebas piloto de jornadas de 32 horas o cuatro días de trabajo semanales sin reducción salarial.

Mejores pensiones y cuidados

OpenAI presenta esta medida como una forma de redistribuir parte de los beneficios de la productividad extra generada por la IA, de forma que las ganancias no se concentren únicamente en los accionistas o en las grandes tecnológicas, sino que se haga partícipe al conjunto de la población de ese avance.

La compañía sugiere que las empresas que obtengan ganancias gracias a la IA incrementen también sus aportaciones a los planes de pensiones de sus empleados y que cubran una mayor parte de los gastos sanitarios de sus empleados.

Impuestos sobre el trabajo automatizado

El documento reconoce que la automatización de la IA puede provocar el desplazamiento masivo de puestos de trabajo y concentrar aún más la riqueza en un número muy reducido de grandes compañías. Por eso reclama redes de protección social más robustas y propone impuestos sobre el trabajo automatizado, vinculados a los empleos que antes hacían personas que serían reemplazadas por robots.