
openai y anthropic perderán 85.000 millones y aún quieren tu dinero en la bolsa
OpenAI y Anthropic planean salir a bolsa en 2026. Por primera vez podrás comprar acciones de estas empresas de inteligencia artificial. El problema: ninguna compañía ha sobrevivido tras perder 85.000 millones de dólares en un solo año y ellas prevén superar esa cifra.
Según los documentos que han presentado a los inversores, OpenAI casi doblará sus ingresos en 2025. Si no contamos el dineral que cuesta entrenar modelos, podrían tener un pequeño beneficio este año. Pero cuando sumamos esos gastos, la historia cambia. Para 2028 la firma gastará 121.000 millones solo en potencia de cálculo y acumulará un agujero de 85.000 millones.
Anthropic, su rival, promete beneficios en 2028. Mientras tanto, ambas siguen quemando billetes en entrenamiento e inferencia. Los costes de inferencia ya se comen la mitad de los ingresos. OpenAI tiene la desventaja de que la mayoría de usuarios de ChatGPT no paga, mientras que Anthropic ha conseguido que muchas empresas abran la cartera.
El truco de la rentabilidad que no convence
En sus presentaciones, las dos compañías muestran dos fotos distintas. Una incluye los costes de entrenar modelos y retrata un desastre hasta 2030. La otra excluye esos gastos bajo el epígrafe "cómputo para la investigación" y dibuja beneficios inmediatos. Es como si una aerolínea dijera que gana dinero si no contamos el combustible.
Si se ignoran los gastos de investigación, OpenAI podría cerrar 2025 con beneficios operativos. Anthropic también señala que su escenario más optimista da números verdes. Pero la realidad es que ninguna de las dos deja de perder dinero cuando se contabiliza todo.
Ingresos que crecen, gastos que vuelan
Las ventas de ambas empresas se disparan, pero los costes lo hacen más rápido. OpenAI prevé duplicar ingresos este año. Sin embargo, el gasto en servidores y chips se lo comerá todo. Para 2028 desembolsará 121.000 millones solo en potencia de cálculo.
Anthropic centra su negocio en empresas que pagan por usar sus modelos. Eso reduce la sangría de la inferencia. OpenAI, en cambio, asume los costes de millones de usuarios gratuitos de ChatGPT. Su apuesta: convertirlos en suscriptores más adelante.
¿Por qué querrían tu dinero ahora?
La respuesta es simple: necesitan caja para seguir vivos. Las firmas de riesgo que ya han invertido miles de millones creen que, tarde o temprano, la IA se comerá el mundo. Por eso no se asustan por las pérdidas actuales.
La salida a bolsa les servirá para que sean los inversores particulares quienes financien la fiesta. El propio Nasdaq ha flexibilizado normas para que empresas recién cotizadas entren antes en su índice y accedan a más capital. En 2026 tú decidirás si apuestas por un futuro que, de momento, solo existe en las proyecciones más optimistas.
