OpenAI abandona Sora: la IA de generación de video que costaba un millón al día

OpenAI abandona Sora: la IA de generación de video que costaba un millón al día

  • CrimsonEcho
  • Abril 2, 2026
  • 3 minutos

OpenAI tomó la drástica decisión de retirar Sora, su modelo de generación de video basado en IA, después de que el proyecto llegara a costar alrededor de un millón de dólares al día. La medida sorprendió a la industria, incluida Disney, que había prometido una inversión de mil millones vinculada al modelo. Según el Wall Street Journal, la empresa necesitaba liberar capacidad de cómputo para lanzar un nuevo modelo centrado en programación y servicios empresariales, lo que dejó a miles de usuarios sin acceso a la herramienta de creación de videos.

¿Por qué OpenAI sacrificó Sora?

OpenAI se vio obligada a elegir entre mantener Sora, que consumía recursos intensivos y generaba pérdidas de aproximadamente un millón de dólares cada día, o destinar esos mismos recursos a un nuevo modelo orientado a la codificación y a clientes empresariales. La presión por encontrar fuentes de ingresos sostenibles llevó a la compañía a priorizar proyectos con mayor potencial de rentabilidad, dejando a Sora como una carga financiera insostenible.

Además, el rápido descenso de usuarios activos de Sora, que pasó de más de un millón de usuarios en sus primeros días a menos de quinientos mil al momento de su cierre, evidenció que la base de clientes no era lo suficientemente grande para justificar el gasto continuo. La combinación de altos costos operativos y una comunidad menguante hizo que la decisión fuera prácticamente inevitable.

El costo oculto de las IA de video

Los modelos de IA que generan contenido audiovisual requieren una enorme cantidad de potencia de cómputo, lo que se traduce en facturas energéticas y de hardware muy elevadas. En el caso de Sora, los informes indican que el gasto superaba el millón de dólares diarios, una cifra que pocos usuarios o empresas pueden permitirse sin un respaldo financiero significativo. Este tipo de costos a menudo se subvenciona con la inversión de capital de riesgo, pero esa ayuda no es permanente.

Cuando los fondos de inversión disminuyen o los accionistas exigen rentabilidad, las empresas de IA deben recortar proyectos que no generen ingresos inmediatos. Así, herramientas como Sora pueden desaparecer de la noche a la mañana, dejando a los creadores sin alternativas y obligándolos a buscar soluciones más económicas o a migrar a plataformas que ofrezcan planes de suscripción más sostenibles.

Qué significa para los usuarios de IA

Para los usuarios, la caída de Sora es una señal de que los servicios de IA están sujetos a la disponibilidad de recursos y a decisiones de negocio que pueden cambiar de forma abrupta. Dependiendo del modelo de financiación, una herramienta puede estar disponible de forma gratuita o a bajo costo mientras los inversores cubran los gastos, pero cuando esos recursos se agotan, el servicio puede volverse inaccesible o mucho más caro.

Los usuarios deben prepararse para posibles interrupciones, evaluando alternativas y considerando planes de suscripción que ofrezcan garantías de continuidad. Asimismo, es prudente seguir de cerca las actualizaciones de las empresas de IA, ya que la tendencia a priorizar la rentabilidad sobre la experimentación podría afectar a otras herramientas emergentes en el futuro cercano.