Los nuevos micro RGB de Samsung: colores tan bestias que parecen de chicle

Los nuevos micro RGB de Samsung: colores tan bestias que parecen de chicle

  • ShadowPulse
  • Abril 15, 2026
  • 3 minutos

Samsung estrena los primeros televisores micro RGB que no cuestan un riñón: miles de minileds rojos, verdes y azules que mezclan colores como si fueran pinturas fluorescentes. La gama arranca en 55 pulgadas por 1600 € y sube hasta los 85 pulgadas por 4000 €. El modelo de entrada, el R85H, ofrece 4K a 144 Hz; el R95H, de 65 pulgadas, alcanza los 165 Hz y presume de HDR mejorado gracias al "Micro-RGB AI Engine Pro". Ambos incluyen VRR para jugar sin tirones.

El truco está en que cada píxel usa sus propios leds RGB, así que no hay retrociluminación ni zonas con apagones: el negro es más negro y los colores, casi hiperrealistas. Tanto que, en modo Vivid, una rana venenosa parece sacada de un videojuego y el césped de un estadio brilla como si fuera de chicle. En modo "filmmaker" la cosa se suaviza y se acerca a lo que verías en un buen OLED.

¿Puede un color ser demasiado chillón?

Sentado a un metro del R95H, el documental de naturaleza se convierte en un caramelo de colores. Los rojos queman, los verdes parecen neón y los azules recuerdan a la tinta de bolígrafo. Samsung asegura que alcanza el 100 % del espacio de color BT.2020, algo que solo los monitores más caros habían logrado. Lo bueno: la imagen no pierde ángulo de visión hasta casi estar de lado. Lo raro: tu cerebro necesita unos minutos para aceptar que eso es "real".

En la sala de comparación, el mismo clip en la tele de al lado (sin micro RGB) parece apagado. Cambia a modo "filmmaker" y la diferencia se reduce: los colores siguen vivos, pero ya no parece que vaya a saltarte un confeti a la cara.

¿Sirve para jugar o solo para flipar?

Conectamos una PS5 y probamos Predator: Badlands. En Vivid, la selva parece iluminada con bengalas; en modo Estándar, la profundidad sigue siendo bestial pero sin dolor de cabeza. El 165 Hz se nota en los disparos: el movimiento es cremoso y el VRR mantiene los fotogramas estables cuando la acción se pone seria. Si juegas competitivo, el R95H te da ventaja; si prefieres OLED, el S85H de Samsung cuesta 1500 € y también rinde, aunque con colores menos alocados.

¿Merece la pena pasar de OLED a micro RGB?

La respuesta corta: depende de tu bolsillo y de tus ojos. El salto de precio es mínimo: 100 € más que el OLED de 55 pulgadas. A cambio obtienes colores que parecen de láser, negros más puros y un refresco de imagen superior. Si te pirran los documentales de naturaleza, los animes o los videojuegos coloridos, fliparás. Si ves pelis oscuras y preferees fidelidad absoluta, igual te sobra tanta explosión cromática.

La línea R85H cubre 55" y 85"; la R95H llega a 65", 85" y más adelante un mastodóntico 100". Y sí, sigue existiendo el modelo de 115 pulgadas por 30 000 € para quien quiera un cine en casa y tenga un hueco en la pared (y en la cuenta corriente).