
El nuevo canal Pinglu que cambiará el comercio chino
China ha completado el 94 % del canal Pinglu, una vía de 134,2 km que conecta el embalse de Xijin en el río Yu con el golfo de Tonkín, pasando por el río Qin en Guangxi.
Con un presupuesto de 72.700 millones de yuanes (unos 10.700 millones de dólares), la obra iniciará pruebas en septiembre y se espera que abra al tráfico regular antes de finales de 2026, tras cuatro años de construcción.
Este canal es la primera conexión interior‑mar construida en China desde 1949 y forma parte del Nuevo Corredor Internacional de Comercio Terrestre‑Marítimo, que busca transformar regiones sin salida al mar en centros de exportación.
- Reduce la ruta marítima en más de 560 km.
- Permite a cargueros de 5.000 toneladas evitar puertos congestionados de la costa este.
- Se estima un ahorro anual de 5.200 millones de yuanes en gastos de transporte.
Para superar una diferencia de elevación de 65 metros, el proyecto incluye tres complejos de esclusas en cascada (Madao, Qishi y Qingnian). La de Madao es la más grande del mundo en ahorro de agua, reciclando el 60 % del agua utilizada.
Hasta abril se habían terminado 27 puentes a lo largo de la ruta y se están realizando pruebas de llenado de agua en varios tramos.
El canal también respalda el acuerdo entre Guangxi y Hainan para crear una zona de libre comercio, facilitando el flujo bidireccional de productos entre el sudeste asiático y el interior de China.
cómo el canal Pinglu acortará 560 km de ruta
Al conectar directamente el interior de Guangxi con el golfo de Tonkín, el canal Pinglu elimina más de 560 km del trayecto que antes debía recorrer por la costa. Esto significa entregas más rápidas y menos costes para las empresas.
las esclusas que ahorran 60 % de agua
El proyecto incluye tres esclusas en cascada para superar una diferencia de nivel de 65 metros. La de Madao recicla el 60 % del agua utilizada, convirtiéndola en la más eficiente del mundo.
qué impacto tendrá en el comercio con el sudeste asiático
Con el canal, los productos de la zona libre de Hainan pueden llegar a las provincias del suroeste de China y viceversa, impulsando un flujo comercial que ya ha crecido un 13,4 % con la ASEAN, mientras que las exportaciones a EE. UU. bajaron un 20 %.
