La NASA descubre que el hielo antártico se vuelve azul: qué revela este cambio sobre el deshielo y el clima

La NASA descubre que el hielo antártico se vuelve azul: qué revela este cambio sobre el deshielo y el clima

  • ShadowPulse
  • Abril 3, 2026
  • 3 minutos

El satélite Landsat 9 de la NASA ha captado imágenes del hielo cercano a Schirmacher Oasis teñido de un intenso azul durante el verano austral. Este cambio, registrado el 6 de enero de 2026, afecta a menos del 1 % de la superficie antártica y evidencia la presencia de hielo glaciar antiguo y compacto. Además, revela una red de canales de agua de deshielo que circulan sobre la plataforma Nivlisen, lo que alerta sobre la creciente vulnerabilidad de la región frente al cambio climático.

Por qué el hielo antártico adquiere ese hipnótico color azul

El azul intenso que tiñe el hielo no es un efecto digital: se debe a la densidad y antigüedad del hielo glaciar, que ha expulsado casi todo el aire atrapado. Al carecer de burbujas, el material absorbe las longitudes de onda rojas y refleja las azules, generando ese tono vibrante. Según el Observatorio de la Tierra de la NASA, estas áreas apenas cubren el 1 % del continente, lo que convierte su aparición en un indicador visual excepcional de procesos profundos que alteran la superficie helada.

La ubicación del fenómeno, en la meseta rocosa de la Tierra de la Reina Maud y junto a la línea de apoyo de la plataforma Nivlisen, convierte al hielo azul en un termómetro natural de la salud del escudo de hielo que frena el flujo de glaciares hacia el mar de Lazarev.

La red de agua de deshielo que acecha bajo la nieve

Las imágenes no solo muestran color: revelan una red sinuosa de canales y estanques que conectan la superficie con el interior del glaciar. Geetha Priya Murugesan, experta en teledetección, destaca que la escena retrata una fase de conectividad hidrológica extrema, en la que el agua circula de forma organizada y profunda, socavando la estabilidad de la plataforma.

Su equipo complementa las observaciones ópticas con radar penetrante que detecta una red interna oculta bajo la nieve. Esta infraestructura subterránea, activa durante el verano, funciona como un sistema de drenaje subglaciar que debilita la base del hielo y acelera su desgaste.

Cómo el cambio climático amplifica la vulnerabilidad del hielo

Los datos acumulados desde el año 2000 demuestran que la profundidad y el volumen de los estanques de deshielo han crecido 1,5 veces, mientras que su superficie se ha expandido 1,2 veces. Este incremento se vincula a la acción combinada de ríos atmosféricos, vientos foehn y el bajo albedo del hielo azul, que absorbe más radiación y favorece la fusión.

Murugesan advierte que los canales visibles siguen grietas y fracturas preexistentes cerca de la línea de apoyo, el punto crítico donde el hielo se despega del lecho rocoso. Cada verano austral, estos conductos hidráulicos presurizan el sistema y aumentan la probabilidad de colapso de la plataforma Nivlisen, un escenario que podría desencadenar una aceleración irreversible del deshielo antártico.