Nani Roma: del Dakar al cáncer y la lucha por la vida

Nani Roma: del Dakar al cáncer y la lucha por la vida

  • NeoLynx
  • Abril 26, 2026
  • 2 minutos

Nani Roma es uno de los pocos pilotos que ha ganado el Rally Dakar tanto en moto (2004) como en coche (2014). Hoy, sin trofeos en la pared, habla de lo que realmente le importa.

En marzo de 2022 le diagnosticaron cáncer de vejiga. La noticia le dejó helado, pero enfrentó el tratamiento como si fuera una carrera, anotando cada efecto secundario y cada mejora.

Tras meses de lucha, volvió al Dakar 2026 en Arabia Saudí y quedó subcampeón, demostrando que sigue siendo un competidor de primera.

El golpe más duro, sin embargo, fue el accidente de motocross de su hijo Marc en 2018, que provocó una lesión medular. Gracias a la familia, el trabajo y la tecnología de exoesqueletos, Marc ha recuperado la capacidad de caminar.

Roma también criticó la falta de inversión en salud, diciendo que gastamos millones en bombas y no en quienes nos cuidan. Su mensaje resonó entre muchos que ven la necesidad de valorar a los sanitarios.

¿cómo sobrevivió nani roma al cáncer?

Cuando los médicos le dijeron que tenía un tumor en la vejiga, Nani sintió miedo, pero decidió tratarlo como una preparación de rally. Cada día anotaba los efectos de la quimioterapia y los avances tras la cirugía, como si fuera una hoja de ruta.

Con esa disciplina, logró superar la enfermedad y volver a la pista, demostrando que la cáncer no tiene por qué ser el final.

el regreso al dakar y el sorprendente subcampeonato

En enero de 2026, Nani compitió en el Dakar de Arabia Saudí y terminó en segundo puesto absoluto, un subcampeón que dejó claro que sigue entre los mejores del mundo.

Su actuación mostró que, pese a los problemas de salud, la pasión y el entrenamiento pueden devolver el nivel de antes.

una crítica dura: ¿por qué gastamos en bombas y no en salud?

Después de vivir la presión de un hospital, Nani agradeció a médicos y enfermeros, pero denunció que ganan poco pese a salvar vidas.

Su frase “gastamos millones en bombas y no en quien nos salva” resonó como un llamado a invertir más en salud y menos en armamento.