El misterio de las jarras gigantes de Laos resuelto: una 'jarra de la muerte' revela secretos

El misterio de las jarras gigantes de Laos resuelto: una 'jarra de la muerte' revela secretos

  • IronFable
  • Mayo 25, 2026
  • 2 minutos

En el corazón del sudeste asiático, en las montañas de la provincia de Xieng Khouang en Laos, se encuentran miles de vasijas de piedra monumentales que han desconcertado a la ciencia durante mucho tiempo. Estas jarras gigantes, algunas de las cuales alcanzan los tres metros de altura y pesan varias toneladas, han sido un misterio para los expertos, ya que se desconoce quién las talló, cómo las movieron y para qué servían.

Ahora, un nuevo estudio arqueológico ha dado con la pieza clave del rompecabezas, revelando una tradición mortuoria mucho más compleja y macabra de lo que se pensaba. El hallazgo de una enorme 'jarra de la muerte' ha confirmado que estos colosos de piedra no eran monumentos aislados, sino los protagonistas de un sofisticado ritual funerario multigeneracional.

El secreto de la 'jarra de la muerte'

La clave de este puzzle se basa en el análisis de una única y gigantesca vasija que escondía en su interior los restos óseos de al menos 37 personas diferentes. Pero lo más interesante de todo es que este 'hacinamiento' no es producto de una fosa común apresurada ni de una catástrofe repentina, puesto que el estudio demuestra que estamos ante una práctica conocida como enterramiento secundario.

Cómo se practicaba el enterramiento secundario

Esta práctica se aleja mucho de nuestras costumbres actuales, puesto que en lugar de enterrar a los difuntos directamente, la antigua cultura que habitaba la zona dejaba que los cuerpos se descompusieran primero. Una vez limpios de carne, los huesos eran trasladados y depositados en el interior de estas monumentales jarras, siendo un proceso bastante similar al que se sigue con la realeza española en el Panteón Real del Escorial.

El reciclaje ritual de las jarras

La presencia de restos de tantas personas en una sola jarra apunta a que estas se reabrían y se reutilizaban a lo largo de varias generaciones, funcionando como auténticos panteones familiares o comunitarios. Los científicos han descubierto que la historia de la Llanura de las Jarras está hecha de capas superpuestas, lo que hace ver que los restos humanos analizados datan de entre los siglos IX y XIII, pero las gigantescas jarras de piedra son muchísimo más antiguas.