
por qué mercadona cuesta tanto en el norte de españa
Mercadona es el rey de los supermercados en españa, pero hay una zona donde su corona brilla menos: el norte. En la comunidad valenciana, andalucía o canarias supera el 30 % de cuota, mientras que en galicia, asturias, cantabria y el país vasco se queda en torno al 18-19 %.
La clave no es la falta de tiendas, sino la forma de comprar. Allí pesan más los súpers de barrio que llevan décadas formando parte de la vida familiar. Gadisa, froiz, eroski, bm y alimerka tienen un arraigo que hace que la gente les siga eligiendo casi por tradición.
Aun así, mercadona logra liderar en volumen de ventas incluso con menos metros cuadrados. Su truco: la cesta grande. El 42 % de las compras con más de ocho categorías diferentes se hace en sus lineales. Además, sus platos preparados, perfumería y frescos generan tanta repetición que consiguen que el cliente vuelva aunque tenga un súper de confianza al lado.
El cierre de 2025 dejó 38.178 millones de euros en ventas netas y una media de 23 millones por tienda, casi el doble que muchos competidores. El norte sigue siendo el último territorio donde la guerra está abierta, y eso convierte cada nueva apertura en un reto: no basta con abrir, hay que ganarse décadas de costumbre.
El norte que no se deja conquistar
En galicia y asturias mercadona cosecha un 18,2 % de cuota; en cantabria y país vasco sube hasta el 19,1 %. Cifras lejanas al 33,6 % que alcanza en la zona levantina o al 31,9 % en canarias. La explicación no es el clima, sino el cariño por el súper de toda la vida. Muchas familias compran en la misma enseña desde que sus abuelos llevaban la cesta de mimbre.
Ese vínculo generacional hace que la penetración de mercadona sea más lenta. No le falta fuerza: cuando abre una tienda vende mucho con poco espacio. En el país vasco eroski tiene más metros cuadrados, pero la cadena valenciana supera en facturación por metro. Su habilidad: llenar carros completos en lugar de visitas rápidas.
La cesta grande, su arma secreta
Según worldpanel, el 42 % de las cestas con más de ocho categorías diferentes se pasa por caja en mercadona. Esto significa que el cliente entra y resuelve la compra semanal de golpe. La clave está en sectores que enganchan:
- Platos preparados que saben a casero
- Perfumería con precios bajos
- Frescos que pasan controles muy estrictos
Ese combo genera hábito de repetición incluso en zonas donde gadisa, froiz o alimerka tienen la calle ganada.
Guerra abierta en los pasillos
El norte es el último mapa donde la pelea está viva. Cadenas nacionales compiten con operadores locales que conocen cada barrio. La batalla ya no es solo de precios: es de confianza, de horarios que se adaptan al pueblo y de productos que saben a mar de cantabria o a queso de asturias.
Mercadona cierra filas y crece, pero lo hace con paso de hormiga. Cada nueva apertura supone romper costumbres de décadas. Mientras tanto, sus rivales apuran su ventaja: más tiendas propias, promociones locales y cariño de barrio. La guerra continúa y el cliente, de momento, gana opciones.
