
por qué la mayoría de las personas son diestras
Durante mucho tiempo, los científicos han intentado entender por qué la mayoría de las personas son diestras. Un reciente estudio de la Universidad de Oxford ha encontrado que dos cambios evolutivos clave podrían estar detrás de esta tendencia: el bipedalismo y el aumento del tamaño del cerebro humano.
El estudio, publicado en la revista PLOS Biology, analizó información de 2.025 monos y simios pertenecientes a 41 especies distintas. Los investigadores evaluaron diversas hipótesis sobre el origen de la lateralidad, incluyendo el uso de herramientas, la alimentación, el entorno, el tamaño corporal, la organización social, la capacidad cerebral y los patrones de locomoción.
¿Por qué la mayoría de las personas son diestras?
Los humanos inicialmente parecían un caso particular dentro del análisis, pero esta situación cambió cuando los investigadores incorporaron dos variables evolutivas clave en sus modelos: el tamaño del cerebro y la proporción entre la longitud de brazos y piernas, un indicador estrechamente relacionado con el bipedalismo. Al incluir estos factores, los humanos dejaron de destacarse como una anomalía dentro del conjunto de primates analizados.
Los resultados apuntan a que la combinación entre la marcha erguida y el aumento progresivo de la capacidad cerebral podría explicar la fuerte tendencia hacia el uso de la mano derecha. El estudio también permitió reconstruir de forma aproximada la lateralidad en distintos ancestros humanos ya extintos.
La evolución de la lateralidad en humanos
Según las estimaciones, los primeros homínidos como Ardipithecus y Australopithecus habrían presentado únicamente una ligera preferencia por la mano derecha, comparable a la observada en algunos grandes simios actuales. Este rasgo parece haberse ido acentuando con la evolución del género Homo.
Excepciones en la lateralidad
Una especie que se aparta de esta tendencia general es Homo floresiensis, conocida popularmente como el «hobbit» debido a su reducido tamaño corporal. Los investigadores predijeron que esta especie habría mostrado una preferencia mucho más débil por la mano derecha en comparación con otros miembros del género Homo.
