
Lidl lanza un sistema para comprar sin entrar en la tienda
Lidl ha puesto en marcha un nuevo sistema para comprar sin entrar en la tienda. El sistema, llamado Click & Collect, permite a los clientes seleccionar productos, pagar online y recoger su pedido en el aparcamiento del establecimiento.
La prueba piloto se ha lanzado en un supermercado de Lidl en Dublín, Irlanda, y funciona íntegramente desde la aplicación Lidl Plus. Los clientes pueden seleccionar productos, pagar online y escoger una franja horaria para recoger la compra directamente en el aparcamiento del establecimiento.
El servicio tiene una tarifa de 4,99 euros por pedido y exige una compra mínima de 30 euros. Los pedidos deben realizarse antes de medianoche del día anterior.
¿Cómo funciona el sistema de Lidl?
El sistema de Lidl funciona de la siguiente manera: los clientes seleccionan productos en la aplicación Lidl Plus, pagan online y escogen una franja horaria para recoger la compra en el aparcamiento del establecimiento. Una vez llegan, avisan desde el móvil y un empleado deposita el pedido en el vehículo, evitando así entrar en la tienda.
El surtido disponible incluye productos frescos, frutas, verduras, lácteos y alimentación seca, aunque quedan fuera los artículos promocionales non food.
¿Se extenderá a más supermercados?
Lidl ha confirmado que el servicio estará disponible en más tiendas próximamente, aunque no hay fechas oficiales ni confirmación de países donde podría extenderse el modelo. La prueba piloto en Irlanda parece ser un laboratorio para testar hábitos de consumo, tiempos logísticos y rentabilidad antes de dar un salto más amplio.
La estrategia encaja con el movimiento general del sector, ya que otras cadenas llevan años reforzando sus sistemas de recogida y entrega. Lidl había mantenido una posición más prudente en comercio online alimentario, pero ahora la integración completa del proceso dentro de Lidl Plus deja preparada una estructura fácilmente escalable a otros mercados europeos.
¿Qué beneficios tiene para los clientes?
El sistema de Lidl ofrece beneficios como la comodidad de no tener que entrar en la tienda, especialmente en grandes ciudades donde aparcar ya es casi un deporte de contacto. Además, los clientes pueden ahorrar tiempo y evitar las colas rápidas y los pasillos estrechos de la tienda.
