
Judas: el juego que lleva 10 años en desarrollo y sigue sin fecha
Ken Levine ha roto el silencio y cuenta que Judas lleva 10 años en desarrollo, pero no por problemas tecnológicos sino por una apuesta arriesgada.
El objetivo es crear un sistema modular que combine elementos en tiempo real para generar historias que reaccionen a cada acción del jugador, algo totalmente distinto a la linealidad de BioShock e Infinite.
El juego será un shooter en primera persona ambientado en una nave que se desintegra, donde la protagonista, Judas, deberá sobrevivir forjando o rompiendo alianzas con sus enemigos, todo construido sobre Unreal Engine y con muchos obstáculos que el equipo ha descrito como "besar sapos".
¿por qué Judas lleva una década en pausa?
Levine asegura que el retraso no se debe a fallos técnicos ni a crisis del estudio, sino a la complejidad de diseñar un sistema dinámico que genere narrativas diferentes según el jugador.
Durante esos años el equipo ha experimentado, probado y ajustado la arquitectura modular, lo que ha hecho que el calendario se alargue mucho más de lo previsto.
el secreto del sistema modular que cambia la historia al jugar
El corazón de Judas es un motor que combina módulos narrativos en tiempo de ejecución, creando situaciones que se adaptan a las decisiones del jugador.
Esto significa que, a diferencia de BioShock, cada partida puede ofrecer una trama única, con alianzas y rupturas que influyen directamente en el desarrollo del juego.
¿qué podemos esperar del shooter en primera persona?
El juego se sitúa en una nave en proceso de desintegración, obligando a la protagonista a buscar recursos, formar alianzas y enfrentarse a enemigos en combates intensos.
Con Unreal Engine como base, los encuentros están diseñados para ser impredecibles, y el equipo sigue afinando cómo integrar la jugabilidad con la narrativa reactiva.
