
Un joven cubano de 21 años encuentra la solución para conducir sin gasolina ni luz
En Cuba, la crisis de combustible y los cortes de luz han llevado a muchos taxistas a abandonar sus coches y transportar a los pasajeros en triciclos eléctricos. Sin embargo, recargar la batería en un país con cortes de luz de 20 horas o más es un gran desafío.
Un joven de 21 años, Gerard Pablo Espinosa, ha encontrado una solución innovadora: instalar paneles solares en los triciclos eléctricos. Esto permite que los triciclos puedan alimentarse de energía solar mientras circulan por las calles de la isla.
La solución innovadora
El panel solar se instala en el techo del triciclo, sujetado con una estructura de hierro hecha a mano y que actúa como toldo. Resguarda así al conductor, y sus pasajeros o mercancía, del sol y la lluvia a la vez que produce energía.
En las cinco horas de mayor radiación, los paneles en un triciclo pueden aportar hasta unos 2.600 W, lo que ayuda a aliviar la carga de la batería de forma constante y aumentar notablemente la autonomía de los triciclos.
El contexto de la crisis
Cuba necesita más de 110.000 barriles de petróleo al día y solo produce localmente menos de 40.000. La falta de combustible ha llevado a una agonía energética, con cortes de luz que superan las 20 horas al día en muchas zonas, el transporte público prácticamente paralizado y la gasolina a más de seis dólares el litro.
La importancia de la innovación
La solución encontrada por Gerard Pablo Espinosa es un ejemplo de innovación y creatividad en la búsqueda de soluciones para los desafíos diarios. Los triciclos eléctricos se han convertido en un medio de vida para miles de personas que transportan mercancías, alimentos y pasajeros en ciudades con un transporte público deficiente y donde la gasolina es un lujo.
