
La inteligencia artificial resuelve el enigma del origen de la vida compleja en la Tierra
La revista Nature ha publicado un estudio que redefine el papel del oxígeno en el surgimiento de las células eucariotas, base estructural de animales, plantas y hongos. El equipo científico utilizó una inteligencia artificial para analizar cerca de 15 terabytes de ADN ambiental procedente de sedimentos marinos y distintas expediciones oceánicas.
El objetivo era resolver el enigma del origen de la vida compleja en la Tierra. La hipótesis más aceptada sostiene que una arquea del grupo Asgard incorporó una bacteria que terminó transformándose en la mitocondria, responsable de la producción energética mediante respiración con oxígeno.
El papel decisivo de la inteligencia artificial
El equipo científico utilizó la inteligencia artificial para analizar proteínas del linaje Heimdallarchaeia, considerado el más próximo a los eucariotas. Las simulaciones revelaron similitudes estructurales con mecanismos implicados en el metabolismo del oxígeno.
La inteligencia artificial AlphaFold2 fue capaz de predecir la estructura tridimensional de proteínas, lo que permitió a los investigadores analizar proteínas del linaje Heimdallarchaeia.
Oxígeno y evolución biológica
Los resultados dados por AlphaFold2 encajan con el registro geológico que documenta un incremento notable del oxígeno atmosférico hace aproximadamente 1.700 millones de años. Poco después de ese cambio ambiental aparecen los primeros microfósiles atribuidos a eucariotas, lo que refuerza la hipótesis de que la disponibilidad de oxígeno fue determinante.
El estudio sugiere que las arqueas Asgard podrían haber respirado oxígeno como nosotros, lo que redefine el papel del oxígeno en el surgimiento de las células eucariotas.
Convergencia entre genómica masiva e inteligencia artificial
La convergencia entre genómica masiva e inteligencia artificial anticipa un nuevo paradigma para desentrañar los grandes misterios de la evolución. El estudio aporta nuevas pistas sobre el estilo de vida de nuestros ancestros microbianos y creemos que podían respirar oxígeno como nosotros.
